Mire por donde, la primera acepción de la palabra “familia” que encontramos en el DRAE de 1984, vigésima edición, decía textualmente: “Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas bajo la autoridad de una de ellas”. Luego, en la edición que le siguió, del 1992, vigésima primera edición, ya decía: “Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas”. ¡En ocho años la familia española había perdido una pieza importante de su estructura: “la autoridad de una de ellas”!
Pues ya lo sabe, la institución milenaria de la familia en estos pocos años ha perdido la autoridad. Habrá que recuperarla(1). Y respecto a la definición de familia puede ser que pronto, por arte de birlibirloque, todo “grupo de personas que viven juntas” se conviertan automáticamente en familia. Los conventos, los cuarteles, los internados, las prisiones... todos pasaremos a formar parte del concepto (académico, claro está) de familia. ¡Adiós a la autoridad! ¡Adiós al parentesco! Quedará un poco descafeinada la definición de familia, ¿no le parece? Aunque, ya se sabe, que si queremos cargarnos un determinado concepto, el que sea (en este caso el de familia), la mejor táctica no es atacarlo de frente, sino vaciarlo de contenido o viciar su contenido. ¿Cómo? Metiendo en el mismo saco cosas bien distintas, emitiendo mensajes contradictorios que generen confusión y desorientación (lo mismo que se está haciendo con el concepto de matrimonio). De seguir así las cosas, quizá dentro de unos años, me temo que nadie será capaz de definir con exactitud que es una familia…
Cuestiones semánticas aparte; en el fondo, lo importante es que la familia tiene que educar bien a los hijos. Y sobre ello va mi último libro(2), que será presentado en Madrid el día 23 de marzo, a las siete y media de la tarde en la Universidad CEU San Pablo (Julián Romea, 23) y para este acto he buscado un presentador de lujo: José Antonio Marina. ¡Les espero!
El Dr. Paulino Castells es psiquiatra de familia.
www.paulinocastells.com
1.- Marina J.A. La recuperación de la autoridad (Versátil, 2009).
2.- Castells P. Tenemos que educar (Península, 2011).