¡Malditos roedores!

  • En el mundo de la literatura infantil, muchos defienden que los animales parlantes son cosa del pasado. “Bueno, eso depende de lo que tengan que decir”, suele defenderles el escritor y editor James Cross Giblin. No puedo estar más de acuerdo con él. Aunque muchas veces se ha empleado como recurso facilón y hasta ñoño, hay muchos representantes del reino animal que le dan mil vueltas a los protagonistas humanos. Y la señora Frisby es una de ellas.

Tal vez algunos lectores treintañeros recordarán una divertida película animada de su infancia: “Nimh: el mundo secreto de la señora Brisby” (1982), producida por Fox y realizada por el gran Don Bluth (“Fievel y el nuevo mundo”, “Titan A.E.”, “En busca del valle encantado”…).
En "Nimh" vemos cómo una ratona viuda, madre de cuatro hijos, se encuentra con un problema peliagudo: tiene que mudarse antes de que aren el campo en el que está su casa, pero su pequeño Timothy está muy enfermo y no puede moverse. Sólo tiene una posibilidad desesperada: recurrir a las ratas del laboratorio NIMH, extraordinariamente inteligentes gracias a los experimentos que los humanos han hecho con ellas… siempre que ellas acepten, que los hombres del laboratorio no los maten a todos o que las ratas renegadas no frustren sus planes.

Más extraño será que hayan leído la novela original en la que se basa la película: “La señora Frisby y las ratas de Nimh” (sí, Frisby: en la película hubo que cambiar el nombre para evitar un problema de copyright con los discos voladores Frisbee). Aunque el libro, de Robert C. O’Brien, fue editado por SM en la serie naranja de Barco de Vapor, es prácticamente imposible de encontrar desde 1986.

Por suerte, Ediciones B ha decidido acabar con esta ausencia en nuestras estanterías infantiles y acaba de reeditar esta magnífica historia de ratones, cuervos, búhos y, sobre todo, ratas que, gracias a la ciencia y la cultura, aprenden a leer, fabricar ascensores y crear toda una civilización subterránea. Un aviso para los fans de la versión cinematográfica: el enfoque de la novela es más científico y antropológico (recuerda un poco a "Flores para Algernon") que místico o de acción, como sucedía en la película. Ahí, precisamente, residen su originalidad y su encanto.

No os la perdáis.

 “La señora Frisby y las ratas de NIMH”. Robert C. O’Brien. Ediciones B.

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Recomendaciones literarias para niños y adolescentes, consejos para padres y reflexiones sobre libros infantiles y juveniles de la mano de Rosa Gil, redactora de Mujer Hoy.

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