No sabría decir con exactitud cuándo volveré a estar en condiciones de postear de nuevo: depende de lo noctámbula o llorosa que me salga la criatura. En cualquier caso, confío en estar de nuevo con vosotros muy pronto y prometo solemnemente que la maternidad no me cegará hasta el punto de convertir este blog en un rosario de literatura para bebés.
Me despido con una última y buenísima noticia: parece que, además de parir una niña, voy a conseguir dar a luz a mi segunda novela. Los detalles, aquí. ¡Hasta pronto!