6 razones para leer "Cazadores de sombras" y 3 para cogerle manía

  • No me ha enganchado mucho la reciente fiebre angélica que estamos viviendo, pero gracias a ella me he animado al fin a leer la saga "Cazadores de sombras", de Cassandra Clare, publicada en España por Destino. Y es una de las trilogías juveniles más entretenidas que he descubierto últimamente. El punto de partida: Clary, una adolescente normalita, descubre de pronto que su madre no es quien dice ser y, por lo tanto, ella tampoco: las dos son cazadoras de sombras, descendientes del ángel Raziel. Pueden ver demonios y, lo que es más importante, matarlos. ¿La mala noticia? Que la pobre Clary descubre todo esto porque su madre desaparece. Sólo puede hacer una cosa: pegarse como una lapa al irritante cazador de sombras Jace y a sus hermanos (Isabelle y Alec) hasta que consiga averiguar qué ha sido de su madre; y, de paso, ponerse salvar la humanidad.

No soy la única fascinada por esta historia de nefilim, vampiros, hombres lobo, hadas, brujos y otras hierbas: la saga es todo un best seller al que no sólo se apunta el público teen. Pero, por otra parte, lo mismo se podría decir de "Crepúsculo", una serie a la que le tengo muchísima manía. Así que, para ser todo lo ecuánime posible, ahí van mis razones para recomendar "Cazadores de sombras".

 1. La Urban fantasy mola. Vas a tus clases de dibujo y te topas con unos nefilim despistados. Vas a un bar y descubres que te has metido en un antro de hombres lobo. Coges un taxi y te adelanta una moto voladora. La mezcla de rascacielos y personajes fantásticos es vertiginosa, divertida y absorbente.

2. Los personajes son normales. Vaya, todo lo normales que les permite ser una vida entregada a las runas protectoras y el asesinato de seres subterráneos. A Clary le gusta el anime; su madre le riñe por frecuentar clubes; su amigo Simon forma parte de un grupo de música que cambia de nombre a cada ensayo y no puede evitar los celos que siente del rubísimo Jace; Jace, por su parte, se siente inseguro del amor de su familia adoptiva y Alec está pasando una fase adolescente de lo más complicadita. En resumen: nada nuevo para los adolescentes.

3. Hay sentido del humor. Los fans de "Buffy cazavampiros" están ya acostumbrados al chascarrillo sobrenatural, pero para mí ha sido la primera vez. Las réplicas de Simon, el sarcasmo cruzado entre Clary y Jace o las intervenciones de Magnus Bane, el brujo (fan del cuero y las lentejuelas) de Brooklyn son espectaculares. Como muestra, unas frases al azar:

"No pidas nada de la comida de las hadas. Tiende a enloquecer un poco a los humanos. Te comes una ciruela y al poco rato estás corriendo desnuda por la avenida Madison con una cornamenta en la cabeza... No es que me haya sucedido nunca a mí".

"-Hay algo que debarías tener. Algo que todo cazador de sombras debería tener.
-¿Una detestable actitud arrogante?".

"-¿Se pasa todo el tiempo junto a la ventana farfullando sobre sangre?
-No, a veces se sienta en el sofá a hacerlo".

4. Normalidad sexual. Sí, hay un personaje gay. No diré quién es aunque se descubre bastante pronto. Esto genera mucho dramatismo, abundantes malentendidos y alguna situación cómica. Pero siempre es relajante ver que la homosexualidad se trata desde la normalidad y el sentido del humor, especialmente en novelas dirigidas a adolescentes. Un momento surrealista: Clary descubre el asunto sin inmutarse y descubre que los cazadores de sombras, en general, son un poquito homófobos.

 5. Destino: Alicante. La ciudad de los nefilim, situada en una dimensión paralela inalcanzable para la mayoría de los humanos se llama Alicante. Tal cual. En la versión española se ha transformado en "Alacante", para que no nos imaginemos a los cazadores de demonios comiendo turrón duro entre misión y misión. La autora asegura que ha incluido palabras de diferentes idiomas en sus libros para que sus lectores, sean del país que sean, encuentren algo familiar. Por mi parte, me quedé en duda con la runa Iratze. ¿Un guiño a la cultura vasca? Sería todo un detalle por su parte.
 
6. No puedes dejarlo.
Es la razón definitiva. Cada peripecia está bien trabada con la siguiente, hay misterios suficientes como para mantener el interés, hay romance, pero no empalaga toda la historia; los diálogos son divertidos; los personajes, vivos y diferentes; la mezcla de especies y razas tiene equilibrio y lógica interna.

Y, como no todo van a ser flores, aquí van las pegas.  Desde mi punto de vista, al menos, hay tres errores imperdonables (¿y qué libro no los tiene? Pero eso es otra cuestión).

 1. Exceso de culebrón. ¿Quiénes son los padres de Jace? Creo recordar que llegamos a leer cuatro versiones diferentes y que, aunque intuimos cuál es la verdadera, al final de la saga estamos ya cansados del baile de parentelas del joven cazador. Pero puede que el público adolescente disfrute con este enredo llevado al extremo.

2. Cierta previsibilidad. Si yo sabía cómo iba a terminar, cualquiera puede adivinarlo. Y eso no gusta a ningún lector.

3. Lo recomienda Stephenie Meyer. Vale, ésta es una falsa razón. Es verdad que lo recomienda, pero eso no debería desanimaros. A pesar de ello, es una buena trilogía.

Nota a pie de página. Algunos lectores pueden sentirse abrumados ante la cantidad de material de esta saga. Cazadores de sombras" está compuesto por tres libros: "Ciudad de hueso", "Ciudad de ceniza" y "Ciudad de cristal". Existe también una precuela de la historia, "Cazadores de sombras, los orígenes", que también constará de tres tomos. El primero, "El ángel mecánico", ya está en librerías. Por otra parte, se está preparando una nueva trilogía que continúa con las tramas de la original, cuyos títulos, al parecer, serán "Ciudad de ángeles caídos", "Ciudad de almas perdidas" y "Ciudad de fuego celestial". La primera entrega se publicará, en inglés, en marzo.

Autora

+info
Autora

Recomendaciones literarias para niños y adolescentes, consejos para padres y reflexiones sobre libros infantiles y juveniles de la mano de Rosa Gil, redactora de Mujer Hoy.