Cómo convertir un hijo en delincuente

  • Hace años llegó a mis manos una circular en forma de decálogo que aseguraba provenía de la Dirección General de la Policía de Seattle, Washington, EE.UU. Se lo transcribo aquí traducido.

         Observe los puntos irónicos y bastante cáusticos que ofrece este escrito que llevaba el sugerente título de Normas para convertir a vuestro hijo en delincuente:

 

  1. Darle desde pequeño todo lo que pida: de esta manera llegará a mayor convencido de que el mundo entero se lo debe todo.
  2. Si dice burradas, reírselas: así pensará que es muy gracioso.
  3. No le deis ningún tipo de formación espiritual: cuando sea mayor de edad ya la escogerá por sí mismo.
  4. No le digáis nunca “esto no está bien”: porque se podría crear complejos de culpa, y más adelante, cuando, por ejemplo, le arresten por haber robado un coche, estará convencido de que la sociedad le persigue.
  5. Recoged todo lo que tire al suelo: así pensará que todo el mundo está a su servicio.
  6. Discutid siempre delante de él: cuando vuestra familia esté destrozada, él hará ver que no se da cuenta.
  7. Dadle tanto dinero como quiera: de esta manera no sospechará que para disponer de él tiene que trabajar.
  8. Satisfacedle todos sus deseos: en el comer, el beber, la diversión, el confort..., sino será un frustrado.
  9. Dadle siempre la razón: los profesores, la gente, la ley... siempre quieren mal para el pobre chico.
  10. Cuando ya sea un desastre, proclamad a los cuatro vientos que no habéis podido hacer nada por evitarlo: de esta manera os habréis preparado una vida dolorosa y, seguramente, la tendréis.

       En conclusión: la prevención de la delincuencia de un hijo (y quien dice delincuencia, apunte usted aquí cualquier otra forma de marginalidad y transgresión social en que pueda incurrir un niño o niña), empieza ya en los primeros días de vida del menor; cuando los padres le dicen a su querido vástago las veces que haga falta: “Cariño mío, esto no se toca, esto no se dice, esto no se hace”. No olvide que frustrar es una manera de educar 1 .

1.- Castells, P. Tenemos que educar (2ª ed.)(Península, 2011)/Hem d´educar (Columna, 2011)

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Patrono y representante de la Fundación Alia2. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Pediatría, Neurología y Psiquiatría y Profesor de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona, Paulino Castells (www.paulinocastells.com) también es padre de cuatro hijos y abuelo de cinco nietos. Por eso, semana tras semana, nos irá contando cómo educar a nuestra familia con auténtico conocimiento de causa...