Televisión y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad. Parte III

  • Hace algún tiempo que tanto la American Academy of Pediatrics (Academia Americana de Pediatría) como la Asociación Española de Pediatría (AEP), recomiendan la “ausencia de pantallas” para los niños menores de dos años.

 Pero no parece que la gente haga mucho caso a esta juiciosa advertencia, porque la realidad -al menos en los EE.UU.- es que  el 44 por ciento de los niños con 2 o menos años ven diariamente la televisión una o dos horas, y un 37 por ciento de los menores de un año hace lo mismo; el 68 por ciento de los niños menores de 2 años dedican algo más de 2 horas diarias a consumir todo tipo de pantallas electrónicas, y lo que es alucinante es que el 26 por ciento de estos diminutos niños tienen...¡un aparato de televisión en su habitación!

Han pasado unas tres décadas, cuando los maestros de los niños pequeños -de cualquier nivel socioeconómico- empezaron a informar de cambios preocupantes en su capacidad de aprendizaje, centrados principalmente en su menor capacidad de escucha, atención y participación en la resolución de problemas. Echaron la culpa a la televisión, aunque por aquellos años pensaron que este bajón en el rendimiento estudiantil de su alumnado era debido al exceso de programación que captaba la atención de los niños y no les permitía hacer otra cosa. En la primera entrega de estos tres artículos sobre “Televisión y TDAH”, ya les avancé del peligro que representa el continuo bombardeo de imágenes del ciberespacio en el desarrollo cerebral de la población menuda. Ahora, pues, el planteamiento sería bien distinto y alguien, incluso, podría señalar a las pantallas como responsables directas de la actual “epidemia” de TDAH 1.  

Lo que sí es seguro es que no tiene ningún efecto beneficioso, sino más bien todo lo contrario. Por más que nos beneficie a los adultos dejar al niño al cuidado de la “nodriza electrónica”, y por más embelesado y entretenido que esté con la animada pantalla. Ya sabemos ahora que un niño menor de 2 años no tiene que ver nada de televisión ni otras pantallas. ¡Queridas madres: tolerancia cero! 

      

1.- Castells, P. Nunca quieto, siempre distraído. ¿Nuestro hijo es hiperactivo? (Ceac, 2009)

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Patrono y representante de la Fundación Alia2. Doctor en Medicina y Cirugía, especialista en Pediatría, Neurología y Psiquiatría y Profesor de la Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona, Paulino Castells (www.paulinocastells.com) también es padre de cuatro hijos y abuelo de cinco nietos. Por eso, semana tras semana, nos irá contando cómo educar a nuestra familia con auténtico conocimiento de causa...