Piojos: cinco consejos para evitarlos y siete para eliminarlos

  • La vuelta al cole puede provocar también el retorno de unos diminutos inconvenientes que nos traen de cabeza cuando los descubrimos. Son los temidos piojos. Estos incómodos parásitos tienen una incidencia de entre el 5 y el 20 por ciento en los colegios de los países desarrollados. 

Los piojos, tan frecuentes en los niños en edad escolar, provocan picazón e irritación, así como lesiones en el cuero cabelludo producto de rascarse que pueden llegar a infectarse.

Los piojos no vuelan, por lo que se transmiten de cabeza a cabeza o mediante gorros, bufandas o sábanas. Así visto, parece inevitable el contagio, ya que no podemos controlar a nuestros hijos 24 horas al día y en los juegos infantiles es habitual tocarse y estar junto a otros niños para realizar actividades.

Aún así podemos hacer todo lo posible para prevenirlos. Te damos cinco pautas para lograrlo:

1.- Pelo corto o recogido: A los piojos les gusta un entorno cálido por lo que suelen acomodarse especialmente en la zona de la nuca o tras las orejas. Así, llevar el pelo recogido y la nuca despejada es una opción ideal para peinar el pelo largo. Llevarlo corto es también cómodo y ayuda a evitar los piojos ya que así es más complejo que se unan los cabellos.


2.- Cuestión de Ph: Dentro de la misma familia o en el mismo círculo de amigos podemos ver algunos niños que parece atraer a los piojos y otros que nunca sufren de estas infestaciones. Parece que se trata de una cuestión de acidez en el ph de la piel. A mayor acidez, menos piojos. Así, podemos intentar incrementar la acidez del ph del cuero cabelludo utilizando vinagre templado después de lavar el pelo de nuestros hijos o zumo de limón.

3.- Lociones preventivas: Existen productos comerciales de venta en farmacia para prevenir los piojos tanto en modo de lociones como de champú. Es importante no confundir este tipo de producto con los que se utilizar para eliminarlos una vez se ha producida la infección. Del mismo modo, si utilizamos las lociones preventivas cuando ya hay piojos los inmunizamos y los hacemos resistentes a los tratamientos.

4.- Revisiones periódicas: Puede resultar tedioso y cansado. Sin embargo, es imprescindible para acotar la expansión de estos parásitos que semanalmente o cada quince días revisemos las cabezas de nuestros hijos observando atentamente el cuero cabelludo y la raíz del cabello. 

5.- Ojo con la ropa y los gorros: Hay que mantener una buena higiene en los sombreros, gorros y bufandas lavándolos en agua caliente. 

Si con todo esto no conseguimos eludir la aparición de piojos tenemos que seguir los siguientes siete pasos para eliminarlos:

1.- Tratamiento: Existen numerosos tratamientos que se venden en farmacias y herboristerías. También puede utilizarse métodos caseros, como vinagre caliente (nunca a más de 50 grados) y mantenerlo durante una hora con la cabeza envuelta con un gorro de ducha, por ejemplo. 


2.- Liendrera: Una vez se ha utilizado el tratamiento elegido hay que utilizar los peines específicos conocidos como liendreras con púas pequeñas y muy juntas que arrastran los huevos, las larvas y los piojos. Es un trabajo minucioso que hay que hacer con paciencia ya que cualquier huevo que quede vivo iniciará de nuevo la infección.

3.- Revisión: Los días siguientes hay que seguir revisando el pelo con el peine específico y repetir el tratamiento si así lo especifica el producto. Luego las revisiones se irán espaciando en el tiempo hasta convertirse en una rutina periódica de prevención. 

4.- Uñas bien limpias: Es imprescindible para evitar las posibles infecciones de las pequeñas heridas que se puedan producir los niños al rascarse.

5.- Ropa: Cuando los piojos han llegado a nuestra casa el contagio entre familiares es muy probable así que hay que utilizar una toalla individual para el cabello y lavar con agua caliente las sábanas, almohadas, cojines o fundas del sofá. Es una tarea engorrosa pero muy importante para no tener que repetir todo el proceso unos días después. Además, esos días tenemos que procurar que los niños duerman solos porque aunque el contagio a los adultos es menos probable, nadie está libre de sufrirlos.

6.- Paciencia: Perder los nervios no hará huir a los piojos así que si han entrado en nuestra casa sólo queda seguir las rutinas recomendadas con paciencia y no hacer sentir mal al niño.

7.- Avisar al colegio: Los piojos no son síntoma de falta de higiene. Se trata de un parásito que vive en los humanos y que siempre buscará un modo para sobrevivir por lo que no debe ocultarse. De hecho debemos avisar al colegio para que pueda poner en alerta al resto de los niños que revisen sus cabezas y así terminar con la plaga lo antes posible y procurar que el niño no vaya al colegio hasta que no esté desparasitado.