Alergias

  • Alergia, en términos generales, supone rechazo, o sensibilidad exacerbada, o hipersensibilidad ante algo extraño al organismo, por lo que el cuerpo pone en marcha sus sistemas de defensa, lo que significa que el Sistema Inmunitario se activa, dando lugar a una respuesta general de distintas facetas y a diferentes niveles del cuerpo, que conlleva una reacción inflamatoria. Y esta reacción es la que produce síntomas y molestias adversas para el estado general.

En los niños, que tienen un Sistema Inmunitario mucho más vivo y reactivo, esta respuesta es mucho más patente (con diferencias individuales evidentemente), y da lugar a cuadros clínicos mucho más floridos y llamativos. Cuanto más pequeño es el niño, la reacción puede ser más importante y aparatosa, lo que no supone enfermedad o deterioro del niño, sino más bien una respuesta sana y saludable ante una sustancia o ambiente tóxico. Los elementos extraños, llamados alérgenos por la reacción alérgica que desencadenan, son de muy diversos tipos y orígenes: ambientales, alimenticios, aditivos alimentarios u otras sustancias ingeridas por boca.

En la actualidad, y en nuestro entorno, en un país desarrollado e industrializado como el nuestro, la incidencia de patologías alérgicas va en aumento, sobre todo en los 20 últimos años, por la contaminación ambiental a la que estamos sometidos en relación con el incremento de alérgenos o sustancias extrañas con las que estamos en contacto.

Estrés sobre el sistema inmunitario

Esto, además, va produciendo grave estrés sobre el sistema inmunitario y su correspondiente deterioro. También hay que tener en consideración el tipo de vida emocional y psíquica que llevamos y soportan los niños, como causa de alteración inmunitaria. Todo esto debería alertarnos en cuanto al medio en el que nos movemos, y deberíamos mostrar más interés en protegernos y prevenir sus consecuencias.

Perfil del niño

La situación o estado emocional o psicológico del niño y su entorno, ási como su edad, juegan un papel importante en la forma de reaccionar. En general, los niños pequeños tienen una capacidad de reacción más elevada, y por lo tanto, presentan síntomas más llamativos. El lactante presenta hipersensibilidad a muchas sustancias consideradas normales para el niño mayor, por la falta de madurez en su inmunidad. También influye negativamente la supresión prematura de la lactancia materna.

Tiene gran importancia el estado de la pared digestiva-intestinal, por ser barrera de contención para el paso de determinadas moléculas, que en condiciones normales no deberían atravesarlas, y si la traspasan actúan como elementos extraños. El ácido gástrico tanbién hace de defensa, al destruir o desnaturalizar las sustancias nocivas, por lo que la falta de ácido es causa de predisposición alérgica general. También habría que considerar el papel del hígado como filtro natural y órgano desintoxicante fundamental. Su estado tiene gran importancia, debiendo tenerlo en cuenta como factor causal y en la terapia posterior.


Chavalucos, publicación colaboradora de hoyMujer, es una revista sobre maternidad y crianza que se distribuye por la cornisa cantábrica