En 2005, en nuestro país, el 93,8 % de la población defendía unánimemente el permiso de maternidad; el de paternidad sólo recibía el apoyo del 10% de los españoles. O lo que es lo mismo, para la mayoría, más allá de los dos días necesarios para realizar trámites burocráticos, un hombre no necesita pasar más tiempo con su recién nacido. De hecho, hasta la aprobación de la Ley de Igualdad, que contempla un permiso por paternidad de dos semanas, la única posibilidad que tenía un hombre de pasar los primeros meses de vida con su bebé era que la madre le cediera tiempo de su baja maternal. Un privilegio que sólo solicitaron 5.268 varones en el 2005. ¿Sabrán aprovechar los padres su nuevo permiso de 15 días? Según el estudio de Inés Alberdi y Pilar Escario “Los hombres jóvenes y la paternidad” (Fundación BBVA), existe una pequeña minoría que sí. Estos nuevos padres intentan alejarse del rol tradicional y viven la experiencia de tener un hijo con el mismo sentido de la responsabilidad y afecto que sus parejas. Víctor es uno de ellos. Solicitó la baja cuando nació su primera hija; y ahora va a disfrutar de 15 días junto con Marina. 15 días agotadores. Ésta es su experiencia.


UN PADRE AFORTUNADO

Gracias a la Ley de Igualdad, todos los futuros papás pueden disfrutar de la experiencia de cuidar de su recién nacido las primeras semanas de vida, como Víctor. Pero, además, él goza de una situación privilegiada: por ser funcionario en Cataluña tiene derecho a un permiso de paternidad de un mes. Su aventura acaba de comenzar. “Antes no daba tiempo ni a completar los trámites administrativos. Pero parece que vamos avanzando en temas sociales”, dice Víctor.