La firma de moda íntima Chantelle París apuesta en su nueva colección por dibujar y resaltar la silueta de una mujer que apuesta por la elegancia como protagonista de un sensual juego de provocación y que, además, no renuncia a la comodidad y a la sencillez para el día a día. Con un marcado estilo personal, una factura impecable, y detalles artesanales que los convierten en auténticas piezas de alta costura íntima, los diseños que nos propone Chantelle para este otoño-invierno 2012/2013 están pensados para gustarse y para gustar, ya que se adaptan a la perfección al cuerpo femenino.

Las formas más atrevidas, los acabados más sensuales y los tejidos más nobles se apoderan de la nueva colección que la firma francesa ha creado para llenar de elegancia sexy este otoño-invierno 2012/2013.

Su paleta de colores, que invita a dejarse llevar por la imaginación, va desde los rojos y grosellas más sexys, a los cálidos tonos 'nude' y chocolate, pasando por los siempre recurrentes tonos negros, perla y blancos, además de espectaculares azules y berenjena u originales estampados 'jacquard' satinados. Todo con un fin: provocar un juego de sutil seducción, siempre elegante.

Como si de un recorrido por los rincones más mágicos de la Ciudad de la luz se tratara, las líneas París-París, Vendôme, Orsay, Saint-Honoré, Saint Germain, Tuileries, Pont des Arts, Rive Gauche o Haussmann de Chantelle nos transportan a un universo de sugerente provocación que invita a los juegos románticos. Sus bustier portaligas, sus atrevidos sujetadores y sus partes de abajo, todos ellos decorados con encajes y transparencias, se combinan con siluetas 'retro' que recuerdan a la corsetería de los '50 y a la estética 'pin up', para convertirnos en auténticas bailarinas del 'Mouline Rouge' o del 'Follie Bergere' en la intimidad de nuestro dormitorio.

Para vestir nuestro día a día de elegancia sencilla, las líneas Mute, Pure, Kate, Volutte o Mutine, apuestas por siluetas y acabados fáciles de llevar, en un ejercicio de diseño en el que la seducción es capaz de convivir con la comodidad gracias a sus encajes extraplanos, el refinamiento de sus tirantes espaguetti o sus detalles delicados.

Y es que, esta casa de ropa íntima para la que la experiencia ha pasado a ser ya algo más que un grado al llevar en el mundo de la lencería de Alta Costura desde 1876 apuesta, una vez más, por vestir por dentro a una mujer que auna inocencia, picardía y sensualidad a raudales y para la que el estilo va mucho más allá de la belleza, sin olvidarse nunca de la comodidad.