“Siempre he tenido muy claro que mi vida profesional estaba en los templos egipcios y los yacimientos submarinos. Me siento una privilegiada por trabajar en lo que más me apasiona“.

"Una de mi mayores aventuras arqueológicas fue descubrir en Tebas, hace tres años, el coloso de Amenofis III. Recuerdo que, cuando los obreros lograron desenterrar la cabeza, saltó la chispa. Los rasgos del soberano eran perfectos. Fue un momento mágico.

En la actualidad, trabajo en varios proyectos internacionales. Durante los últimos meses he estado en el templo de la pirámide romboidal en Dashur y ahora voy a Luxor. Sin duda, uno de los proyectos de los que guardo un recuerdo especial fue mi primera campaña submarina en el Mar Rojo. Cuando realizo este tipo de trabajo, a 37 metros de profundidad, nunca pienso en el peligro: el paisaje de arrecifes es maravilloso y voy en busca de tesoros arqueológicos. Hoy por hoy, mi mayor sueño sería localizar un pecio o un puerto egipcios. Sería algo increíble".