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5 maneras de mejorar tu postura corporal en la vuelta al trabajo

Con la llegada de septiembre toca volver a la oficina... Y también a repetir las malas posturas en nuestro lugar de trabajo. Si no quieres que te pase factura más pronto que tarde, toma nota de cinco cosas que puedes hacer para aliviar las molestas derivadas de una mala postura corporal.

¿Te suena esta imagen? Entonces deberías revisar tu postura corporal.
¿Te suena esta imagen? Entonces deberías revisar tu postura corporal. Cordon press

Para la mayoría de quienes trabajan delante del ordenador, en una oficina, o estudian sentados en una silla; hay algunas cosas que nunca cambian... Y con la vuelta a la rutina post-vacacional más todavía. Hablamos de las malas posturas corporales, que nos pasan factura después de horas de trabajo o estudio sentados de mala manera.

Para evitar que en nuestra vuelta al trabajo recaigamos en estos malos hábitos y que se reproduzcan problemas ya conocidos como contracturas, mala circulación o tendinitis, entre otros; desde Zagros Sports nos dan las claves para evitarlo.

"El sistema locomotor se ve perjudicado si no adoptamos las posturas adecuadas a la hora de desempeñar la rutina diaria", afirma Rubén Lago, Fisioterapeuta en Zagros Sports. Así que hay que ponerse manos a la obra...

Y es que, para contrarrestar los efectos de pasar 8 horas al día sentados, es necesario cuidar nuestra espalda y postura.

En el caso de patologías más graves, como las derivadas de la escoliosis u otros problemas posturales, la práctica de ejercicio diario y clases dirigidas donde se potencia le corrección postural y la salud de la espalda supondrán una mejora de la calidad de la vida.

Así que no está de más tener en cuenta estos simples cinco consejos para mejorar nuestra calidad postural cuando estés trabajando... ¡Toma buena nota!

5 sencillos consejos para mejorar nuestra postura corporal

  1. Movimientos circulares en la silla de oficina: cuando pasamos la mitad o más del día sentados en una silla de oficina, es necesario prestar atención a los movimientos, ya que un mal ademán puede provocar pinzamientos o lesiones. Los giros deben ser realizados con todo el cuerpo, no solo con el cuello o el tren superior. A lo largo del día, es recomendable levantarse y andar algunos metros cada 45 minutos. Sabiendo que en muchos puestos de trabajo esto no es posible, pequeños estiramientos permitirán el desentumecimiento de los músculos, resentidos por estar tantas horas parados.
  2. Disposición cómoda del espacio de trabajo: tanto para estudiar como para trabajar es recomendable que los objetos que se utilicen frecuentemente estén más cerca. En el caso de estar delante del ordenador, será la pantalla la que deba orientarse e inclinarse, no nuestro cuello. En palabras de Rubén Lago, “la disposición del teclado debe permitir que los hombros estén relajados y las muñecas y antebrazos alineados con el mismo”. De esta forma se evitan molestias y se pospone la fatiga”. Además, la espalda debe estar recta, pegada al respaldo del asiento en ángulo de 90º.
  3. Seguridad al trabajar de pie: quienes trabajan de pie muchas horas seguidas tienen un mayor riesgo de dañar su espalda. Para evitar la acumulación de contracturas y otras dolencias será necesario elevar un pie a un escalón o similar y cambiar de postura tanto como se pueda. Aunque se trata de un consejo muy recurrido, pocas veces se aplica. A la hora de transportar peso u objetos voluminosos será importante llevar la carga lo más cerca del pecho posible y efectuar su carga y descarga flexionando las rodillas. No sería la primera vez que presenciamos como personas con lumbalgias no pueden recuperar la postura erguida a causa del dolor.
  4. El peso repartido entre ambos hombros: en el camino a nuestro destino, llevemos mucho o poco peso, debemos prestar atención a que se reparte entre los dos hombros. Lo ideal es llevar una mochila, colgada de ambos lados y con la bolsa pegada a la espalda. En caso contrario, la bolsa o sustituto se debe ir cambiando de brazo de forma periódica para no forzar la espalda y provocar lesiones. Estas recomendaciones son esenciales en el caso de los estudiantes, que han de transportar un mayor peso todos los días, ya sean libros o portátiles.
  5. Ejercicios de fortalecimiento de la musculatura: una de las maneras más eficaces de reducir los dolores de espalda y posturales es el fortalecimiento de los músculos. Ejercicios para desarrollar la fuerza y el tono de los músculos, sobre todo los lumbares y abdominales, reducirán los riesgos de padecer patologías derivadas de las malas posturas. Actividades como nadar o el Yoga son muy positivas para potenciar una mayor resistencia al dolor y el ajetreo diario.

A todo esto se suma un factor de gran importancia: llevar el calzado adecuado. El simple acto de caminar con un calzado que fuerza la postura puede derivar en problemas de salud.

Además, no debemos descuidar las acciones más cotidianas como conducir, cocinar o incluso dormir, donde también influye la postura que adoptamos. Porque todos sabemos lo incómodo que resulta dormir con la almohada incorrecta o despertar con tortícolis.

Así que si aún tienes dudas, ¡consulta con tu médico o acude a tu fisioterapeuta!