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¿Cúanto debe estudiar un niño?

¿Dedica tu hijo demasiado tiempo a estudiar? ¿No obtiene los resultados que esperabas? Te contamos cuánto es el tiempo recomendado de estudio en los niños según su edad.

Depende de las asignaturas y de la edad del niño.
Depende de las asignaturas y de la edad del niño. Fotolia

En pleno debate sobre la necesidad o no de los deberes y sobre la cantidad de tiempo que los niños dedican a las tareas escolares cada tarde, buscamos el equilibrio. Hay que tener en cuenta que para aprender algunas disciplinas y para dotar a los niños de algunas de las herramientas que utilizarán en el futuro, es necesario que tengan hábitos de estudio y que valoren los resultados que se obtienen a través del trabajo y del esfuerzo. Sin embargo, ese esfuerzo no debe ser irracional o extenuante y debe adaptarse a la edad de cada menor y a su madurez.

Alrededor de los diez años, los niños ya pueden dedicar 45 minutos al estudio

La curiosidad y la emoción son claves en el aprendizaje, tal como indican los últimos trabajos realizados al respecto por la neurociencia, aunque no son garantía de que al niño le vaya a apetecer ponerse a estudiar, sí puede favorecer que tenga algo más de motivación para sentarse ante los libros. Sin embargo, en ningún caso se trata de realizar jornadas maratonianas. Del mismo modo que dedicar más tiempo al trabajo no es garantía de productividad, dedicar más tiempo a los libros, no es garantía de buenos resultados.

Durante la etapa de infantil lo niños no tienen que estudiar. La flexibilidad ha de ser lo primordial, dejando al menor su espacio y permitiéndole experimentar. En cualquier caso, si se puede trabajar la atención con juegos tan sencillos como puzles. Si os ronda la preocupación de cómo se adaptará a la primaria, cada tarde puede dedicar unos minutos a colorear, a dibujar, a hacer un rompecabezas o a cualquier actividad que le haga estar sentado y atento durante unos minutos. Hazlo siempre a la misma hora para ir fortaleciendo la rutina pero permite que se levante y se mueva lo que necesite, sin agobios.

A los seis años, los niños comienzan la etapa de primaria llega el turno de las asignaturas y de los libros, por lo que se puede empezar leyendo en casa la página que hayan trabajado en el colegio. El tiempo dedicado a esta tarea, teniendo en cuenta que hay diferentes asignaturas puede estar entre los 15 y los 20 minutos. El rango temporal se irá aumentando paulatinamente con el paso de los años, llegando a la media hora en torno a los ocho años.

Podéis fragmentar el tiempo en periodos de diez minutos o de quince, asignando una tarea diferente a cada sector, a saber, leer un tema, preparar un dictado, o aprender alguna definición.

Alrededor de los diez años, los niños ya pueden dedicar 45 minutos al estudio, lo que bien aprovechado puede cundir de forma considerable. En cualquier caso, si se divide el tiempo y se introduce un descanso, debe ser de pocos minutos y dedicado a despejarse, alejado de las pantallas, ya sean de televisión o de consolas. Y así se llega a los doce años con la capacidad de estudiar durante una hora, incluso más.

Siguiendo estas pautas, el tiempo de estudio no resulta excesivo y puede dar buenos resultados con las adaptaciones necesarias para cada niño, sin embargo, si a esto se le suman trabajos y deberes que ocupen otro tanto, la tarea puede volverse ingente y desalentadora.

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