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'Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad'

El profesor de la UMA Ignacio Calderón ha sido reconocido por la International Association of Qualitative Inquiry por su trabajo sobre la identidad personal más allá de la discapacidad.

Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad. De Ignacio Calderón Almendros.
Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad. De Ignacio Calderón Almendros. D.R.

El profesor de la Universidad de Málaga (UMA), Ignacio Calderón, ha sido reconocido por la International Association of Qualitative Inquiry y recogerán una mención en los 2016 Awards for Qualitative Book in Spanish o Portuguese, todo gracias a su trabajo realizado desde el Departamento de Teoría en Historia de la Educación de la UMA que ha dado como fruto el libro ‘Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad. Estudio de caso único sobre la construcción creativa de la identidad’.

El libro de Ignacio Calderón presenta el estudio en profundidad de un solo caso, en el que se aborda la construcción de la identidad de Rafael Calderón, un joven músico que ha conseguido construir su identidad más allá de la interpretación socialmente asumida acerca de la discapacidad. El trabajo muestra cómo una persona con síndrome de Down tiene esforzarse de forma denonada en su entorno educativo y social para poder desarrollar una identidad libre de los prejuicios.

Pero su logro no es algo habitual y ver un músico antes que una persona con síndrome de Down tampoco, de ahí que aquellos que logran crear una identidad propia más allá de un síndrome o de cualquier otro tipo de particularidad se convierten en protagonista de titulares y en objeto de estudio. Sin embargo, Calderón mira el mundo con optimismo ya que considera que “hay avances científicos con propuestas de intervención educativa concretas que funcionan, así como evidencias que muestran los beneficios que la inclusión reporta para todo el alumnado”. En este sentido, la educación inclusiva se está viendo reforzada por el avance “en el reconocimiento de derechos educativos (derechos humanos, al fin y al cabo) desde el punto de vista judicial”.

Ignacio Calderón con su libro: ‘Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad. Estudio de caso único sobre la construcción creativa de la identidad’
Ignacio Calderón con su libro: ‘Educación y esperanza en las fronteras de la discapacidad. Estudio de caso único sobre la construcción creativa de la identidad’

Calderón explica que "hay experiencias educativas en escuelas que están transformando sus prácticas con alternativas a la escuela de 'café para todos' (todos al mismo tiempo, con las mismas metodologías, actividades, materiales, exigencias...) Se trata de experiencias de escuelas que están haciendo una transformación profunda de la cultura escolar y que se asientan en la participación real del alumnado y sus familias, así como en el papel creativo del profesorado".

A pesar de estas fuerzas a favor del cambio, en la actualidad nos encontramos en un momento crítico

"Sin embargo, y a pesar de estas fuerzas a favor del cambio, en la actualidad nos encontramos en un momento crítico, por el aumento de diagnósticos y de dictámenes de escolarización que etiquetan y apartan a ciertos alumnos y alumnas de sus compañeros; y también porque gran parte de las escuelas aún no atienden a la diversidad de su alumnado, y que por seguir con las propuestas tradicionales de escuela transmisora y de 'talla única' están infravalorando sus posibilidades, coartando sus proyecciones y limitando su poder transformador en la microsociedad que constituye el centro y el aula. Esto está llevando a muchas familias a aceptar dichas 'sentencias' e incluso a optar por modalidades de escolarización segregadas con la intención de que sus familiares sean mínimamente atendidos", advierte, lo que pone de manifiesto que aún queda mucho trabajo por hacer.

Un trabajo que, a su juicio, debe empezar por eliminar “los obstáculos emocionales”, que tal como explica, son los principales: “Tenemos miedo a las diferencias, a pesar de que como seres humanos somos fundamentalmente diferencias. Tememos ser excluidos, y para librarnos de ese peligro tratamos de hacer ver que somos "normales" condenando con ello a otras personas como "anormales".

Al final, se trata de una cuestión de poder, que se materializa en muchos obstáculos que asedian a determinadas personas y colectivos: la competitividad del aula, las calificaciones como herramientas excluyentes y no al servicio del proceso educativo, el poder del libro de texto en las prácticas mayoritarias de las escuelas, la normativa de muchas administraciones autonómicas que choca incluso con la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad, el chantaje de las administraciones para etiquetar (con sus efectos perversos) como único camino para proveer de recursos materiales y humanos...”, relata.

Etiquetas que no afectan sólo a personas con discapacidad, sino que pretende una homogeneización inexistente ni en las aulas ni en el mundo. “Al fin, la normalidad como organizadora de la realidad escolar, sigue haciéndonos pensar que solo determinados alumnos y alumnas tienen derecho a estar en las escuelas comunes. Pero las escuelas comunes son eso: comunes”, concluye.

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