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Niños con piel sana en invierno

El frío ha llegado y es importante extremar el cuidado de la piel de los más pequeños

Una niña disfrutando de la nieve.
Una niña disfrutando de la nieve. fotolia

La piel es un órgano delicado, más aún en el caso de los niños y de los bebés por lo que hay que prestar atención ahora que el frío ha llegado definitivamente y es necesario protegerlos tanto de las bajas temperaturas como del viento, ya que ambos pueden quemarle la piel. Por supuesto, es imprescindible incrementar el cuidado en el caso de las pieles atópicas.

Los niños tienen que seguir haciendo su vida, saliendo al colegio y disfrutando, en su caso, de la nieve. Igual sucede en el caso de los bebés, a los que hay que sacar a pasear a diario, aunque haga frío, ten en cuenta que en el norte de Europa, la nieve y el frío es de lo más habitual en invierno y los pequeños disfrutan de sus paseos durante todo el año sin caer especialmente enfermos.

Cuídalos del frío:

  • Cremas. Utiliza cremas específicas para el rostro de los más pequeños de la casa. Hay cremas faciales hidratantes y calmantes. La caléndula y la avena serán tus aliadas. El karité es también muy hidratante a la vez que reparador y puedes usarlo a diario para el cuerpo. En este último caso habrá que calentar la crema antes de aplicarlo ya que se solidifica con el frío y es necesario que coja temperatura para que pase a ser un aceite transparente mucho más suave.
  • Ropa. Procura utilizar para tus hijos ropa de tejidos naturales, pon varias capas y permite que estén bien abrigados a la par que traspiran. Si todavía es un bebé que va en carrito puedes utilizar una funda de lluvia, especialmente si hace viento, para evitar que se le queme la piel. Presta atención al tejido de los complementos, además de bonitos, los gorros, guantes y bufandas deben ser de calidad. Igual sucede con las mantitas y saquitos del carrito.
  • Manos. Recuerda que además del rostro, también hay que cuidar las manos de los niños porque se pueden resecar y agrietar. Además, los niños van a seguir jugando y es fácil que dejen los guantes olvidados y no protejan sus manos, por lo que hidrata periódicamente. Hazlo antes de salir de casa y después del baño, a la vez que se hidrata todo el cuerpo.

Una vez habéis seguido todos los consejos para proteger a vuestros pequeños del frío, no se puede perder de vista el calor...

Cuídalos del calor:

  • Ropa. Tal y como hemos indicado, lo mejor son prendas de algodón, pero además, hay que adecuarla a los cambios de temperatura: al entrar a un local, cuando se ponen a jugar corriendo o en el parque. Si están sudando pueden tener irritación en la piel, incluso sufrir una crisis en el caso de los niños con piel atópica.
  • Calefacción. Procura mantener el ambiente húmedo para que no sufra ni la piel ni las vías respiratorias. Ambas pueden resecarse provocando picor, prurito e irritabilidad. Lo mejor, utilizar un humidificador o colocar cuencos con agua cerca de los radiadores para que el agua evapore lentamente.
  • Baño. El agua debe estar templada ya que, aunque haga frio, el agua demasiado caliente puede provocar lesiones y reseca más la piel. También se puede bañar a los niños un día sí y uno no, aunque sí hay que mantener la hidratación.

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