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Cómo introducir las frutas de otoño al menú infantil

Las frutas de otoño son fáciles de introducir al menú infantil porque son alimentos muy dulces.

Alimentos de otoño.
Alimentos de otoño. adobe stock

Actualmente podemos disponer de todo tipo de frutas y verduras durante todo el año en el supermercado pero nada mejor que tomar los alimentos de temporada para aprovecharlos en su mejor momento y disfrutar de todos sus beneficios. Aquí os presentamos algunos de los productos que llegan en otoño para quedarse durante toda la temporada de frío.

Alimentos de otoño

  • Coliflor. Una porción de coliflor contiene el 77 por ciento del valor diario recomendado de vitamina C. También es una buena fuente de vitamina K, proteínas, tiamina, riboflavina, niacina, magnesio, fósforo, fibra, vitamina B6, ácido fólico, ácido pantoténico, de potasio, y manganeso.
  • Brócoli. Con importantes propiedades anticancerígenas, tiene alto contenido de vitamina A, C y E, aminoácidos, zinc y potasio.
  • Coles de Bruselas. Contienen vitaminas C, E, niacina o B3, riboflavina o B2, piridixina o B6, tiamina o B1, ácido fólico o B9 y carotenos. Además tiene numerosos minerales como el potasio, fósforo, calcio, magnesio, sodio, hierro, zinc, yodo y selenio.
  • Calabaza. Tiene excelentes propiedades como la regulación del azúcar en sangre y alto nivel de vitaminas A, B y C, así como minerales como zinc, potasio, hierro, boro, cobalto y magnesio. Además es muy baja en calorías.
  • Escarola. Muy rica en minerales entre los que destacan el calcio, fósforo, hierro, potasio y sodio. También tiene numerosas vitaminas como la A, la C y las del grupo B (riboflavina, tianina y niacina), así como otros nutrientes como ácido ascórbico, betacarotenos y folato.
  • Caqui. Un antioxidante ideal que favorece la eliminación de los radicales libres. Rica en vitaminas, hidratos de carbono y minerales.
  • Granada. Ideal para platos dulces y salados, es una fruta baja en calorías que favorece desde la reducción de enfermedades cardiovasculares e infecciones bacterianas hasta la mejora de la memoria y el rendimiento físico.
  • Chirimoya. Rica fuente de vitamina A y C tiene efecto antioxidante. La chirimoya es muy recomendable para comer entre horas por su aporte de fibra que sacia y regula la glucosa. Posee una acción tónica impidiendo el decaimiento y la fatiga, evitando así la depresión.
  • Uvas. Con numerosas vitaminas, las uvas contienen varios tipos de ácidos como el tartárico, el málico, el tanino, el fosfórico, el arsénico y el yodo. Aporta poca vitamina C, no contiene grasas, aporta calorías al organismo, pocas proteínas.
  • Castaña. Rica en magnesio, potasio, hierro y fósforo, tiene bajo contenido calórico y alto contenido en hidratos de carbono, por lo que son perfectas para recuperar energía.

Trucos para el menú

Una vez repasadas todas estas propiedades nos asalta la duda: ¿Cómo introducimos estos alimentos en el menú familiar?

En el caso de las verduras siempre es un buen truco prepararlas en crema. Pero además, gratinar la coliflor o el brócoli con bechamel y queso procura un nutritivo y cálido plato. Para empezar a introducir estos sabores, también puedes rebozarlas en huevo y harina con sabores (pimentón, pimienta, orégano) y freírlo. Será un aperitivo irresistible. Las coles de Bruselas se preparan de forma sencilla salteándolas de forma tradicional con mantequilla. Para aportarle textura puedes echar unas pipas de calabaza peladas.

Las castañas pueden ser una aventura antes de una comida porque es muy divertidas salir a recogerlas en familia para luego asarlas en casa en una sartén o al microondas. También pueden cocinarse en salsas para acompañar carnes y combinarlas con uvas salteadas con el mismo fin. Será un descubrimiento de sabores para todos. Las castañas también pueden incorporarse en cremas para aportar un toque de sabor diferente.

Las frutas de otoño son fáciles de introducir a los niños ya que son especialmente dulces. El caso más complicado puede ser la granada que siempre puede tomarse en zumo. Una excusa perfecta… ¡Halloween! Será su terrorífica bebida para esa noche especial. La escarola se caracteriza por su sabor amargo y quizás sea un sabor complicado para los niños, sin embargo, se pueden echar unas hojas en la ensalada que toméis normalmente en casa para que los niños vayan conociendo su textura y su sabor.


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