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Grace Coddington, espejismo americano

La gran dama pelirroja de la moda lanza el segundo tomo de sus memorias visuales con sus fotográficas más queridas.

Kendall Jenner
Kendall Jenner Taschen y de the condé nast publications

"¡Las placas tectónicas se mueven!", exclamó hace unos meses Vanessa Friedman, crítica de moda del New York Times, al saber que Grace Coddington abandonaba su puesto como directora creativa del Vogue americano. Y aunque en sus palabras se intuía el regocijo por la llegada del recambio generacional, no va a ser fácil encontrar una sustituta digna del legado de la dama pelirroja.

No hay más que revisar Grace: the American Vogue years (Phaidon), el segundo tomo de "memorias" visuales que publica la británica y colofón necesario de Grace: thirty years of fashion, publicado en 2002.

Kate Moss, de Alexander McQueen, por Tim Walker (2012)
tim walker Kate Moss, de Alexander McQueen, por Tim Walker (2012)
Sasha Pivovarova, de Alexander McQueen, por David Sims (2008)
David Sims Sasha Pivovarova, de Alexander McQueen, por David Sims (2008)
Modelos con vestidos de papel de Rhea Thierstein, por Tim Walker (2014)
Tim Walker Modelos con vestidos de papel de Rhea Thierstein, por Tim Walker (2014)
Keira Knightley, de Comme des Garçons, por Arthur Elgort (2007)
Arthur Elgort Keira Knightley, de Comme des Garçons, por Arthur Elgort (2007)
Segundo tomo de Grace Coddingston: "Grace: The American Vogue years".
D. R. Segundo tomo de Grace Coddingston: "Grace: The American Vogue years".

Hay tres reglas para triunfar en la moda: perseverar, soñar y sentir pasión"

Grace Coddington

Este segundo tomo cubre los 15 años que Coddington ha pasado en la edición estadounidense de la revista. Reúne 300 imágenes tomadas por 17 fotógrafos (Peter Lindbergh, Annie Leibovitz -responsable del prólogo-, Steven Meisel, Bruce Weber), fotos que para ella son como álbumes familiares ("en cierto modo, esta es mi familia", asegura).

Abundan también las anécdotas personales; por ejemplo, el desacuerdo entre Coddington y Lindbergh respecto a un editorial de moda, no por la luz, el estilismo o la localización, sino por los fallos de guión: la "trama" dictaba que Natalia Vodianova dejara al actor Ewan McGregor por un modelo. "¿Dejar a Ewan? ¡Eso no pasaría jamás!", protestó la pelirroja. Grace en estado puro: ¿cómo nos las vamos a apañar sin ella?