mujerHoy

vivir

¿Tienen que taparse las socorristas, o no?

Se trata de censurar a las socorristas, cuando un cuerpo de mujer es útil es lo que pasa...

Gente en la playa.
Gente en la playa. getty

Por increíble que parezca, un número mínimo de 'trolls' machistas son capaces de abrirse paso desde sus cuentas de Twitter al telediario, poniendo un asunto absolutamente absurdo en primera plana de la actualidad. Hoy les ha tocado a las socorristas de Gijón, pero mañana puede ser cualquier otra cosa. No hay más que observar los noticiarios para comprobar la cantidad de “noticias” que salen de Twitter: ¿acaso ahora el interés general pasa por lo que comentan cuatro o cuarenta gatos en una red social?

Esta semana, algunos graciosos colgaron fotos de las socorristas gijonesas en bañador. Que sepamos, hace años que nadie pone el grito en el cielo por ver a una mujer en bañador, biquini, tanga o topless, así que los bramidos de estos señores tendrían que haber quedado en lo que son: una muestra de un tipo de masculinidad animalesca que no hay por donde cogerla. Contra todo pronóstico, la jefatura de Salvamento del Ayuntamiento les recomendó trabajar con los pantalones puestos. ¿Por qué? ¿Qué tiene de indigno una mujer en bañador? ¿Acaso el machismo desaparece cuando las mujeres se tapan, o se refuerza y persiste en su idea de que todo centímetros de piel femenina es un reclamo sexual? Todavía no se ha dado el caso de ningún señor bramando delante de los anuncios de 'Intimissimi' en las marquesinas de los autobuses. ¿Por qué tomarla con unas mujeres que están trabajando?

Probablemente en este asunto encontremos una de las claves de la perversión de este comportamiento extemporáneo: de lo que se trata, al final, es de censurar a las mujeres que trabajan, demostrar que sus cuerpos no han de estar en el espacio público y recluirlas en lugares más “apropiados” a su sexo. Lo de siempre: ponernos un burka o escondernos en casa. Molesta un cuerpo de mujer cuando este es útil, está en movimiento y no ofrece una lectura sexualizada. Ese cuerpo hay que taparlo. Sin embargo, el de las camareras sexys de “Hooters”, la cadena de bares que quiere abrir en España usando el sexo como reclamo, no molesta. Al contrario: cuanto más se destapen, mejor. Ahí las mujeres no salvan vidas, sino que cumplen con el rol que nos quieren imponer: servirles de adorno y objeto erótico.


Horóscopo