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5 cosas que no sabías de Charlene de Mónaco

La Princesa triste cumple 39 años, y nos parece importante que sepáis estas curiosidades sobre su vida.

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Pincha en la imagen para ver cómo ha cambiado el rostro de Charlene de Mónaco Gtres

Charlene de Mónaco se ha ganado a golpe de semblante serio el sobrenombre de 'la princesa triste'. Desde que se casó con Alberto II, la ex nadadora no se ha prodigado en sonrisas, ni en gestos de ternura, ni siquiera el día de su boda acompañó su exquisito vestido de Armani con la felicidad y emoción que se le presupone a una novia. Hoy Charlene cumple 39 años, y seguimos haciéndonos la misma pregunta que Rubén Darío: "la princesa está triste, ¿qué tendrá la princesa?". Eso sí, tenemos respuesta para otras cinco cuestiones que quizá no conocías.

¿La familia de Charlene es de origen sudafricano?

No. Aunque Charlene nació en Bulawayo, Rodesia (actual Zimbabue), y se crió en Sudáfrica desde los 11 años, su familia es de origen europeo: los tatarabuelos por parte de padre de Charlene, Martin Gottlieb y Johanne Luise, emigraron a Sudáfrica procedentes del norte de Alemania en 1861 con intención (frustrada) de hacer fortuna en el negocio de los diamantes. Además, la bisabuela de Charlene era de origen británico y su abuelo (Dudley Kenneth Wiistock) se casó con Sylvia Fagan Nicolson, también de procedencia inglesa.

¿Cómo fue la infancia de Charlene Wittstock?

Con dos hermanos, la de Charlene era una familia humilde (su padre, agente de ventas, tenía dos trabajos y su madre conseguía ingresos extra como profesora de natación) de la que llegó a contar que "no teníamos electricidad, porque no podíamos pagar la factura". En Sudáfrica, la actual princesa sufrió los daños del 'apartheid': “me encontré con la segregación racial. Me separaron de los otros niños. Fui testigo de las injusticias y desigualdades que se ceban especialmente con los más pequeños".

¿Cuándo y por qué entró la natación en su vida?

Charlene de Mónaco llevaba la pasión por el agua en sus venas desde pequeña, ya que su madre era profesora de natación. Desde muy joven se dedicó a este deporte de forma profesional, ganando tres medallas de oro y una de plata con el equipo nacional de Sudáfrica en el campeonato de África de 1999. En los juegos de la Commonwealth de 2002 consiguió una medalla de plata, y formó parte del equipo olímpico de su país en los Juegos de Sidney de 2000, donde conoció a Alberto de Mónaco. Después compitió con el quipo de la Universidad de Pretoria en 2005 y ganó varios títulos y récords nacionales. Una lesión de hombro le impidió participar en los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008, y fue entonces cuando dio por finalizada su carrera deportiva para dedicarse por completo a su 'trabajo' de Princesa.

¿Cómo comenzó el romance entre Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock?

Como si de una película de Disney se tratara, el Príncipe se enamoró de la plebeya lejos de los fastos de palacio y las fiestas de la alta aristocracia del Viejo Continente. Fue en una piscina durante los Juegos Olímpicos de Sidney, en el año 2000, a los que Alberto II acudió como miembro de la Comisión Olímpica Internacional y en los que Charlene participaba como parte del equipo de relevos de natación del equipo sudafricano. Saltó la chispa, se los veía felices y cómplices, pero tardaron (dicen) cinco años en volver a verse y aún un año más en oficializar su noviazgo. El compromiso de la pareja se anunció el 23 de junio de 2010, y se casaron el 30 de junio de 2011 en la boda más triste que se recuerda (esto, lo decimos nosotras).

¿De verdad Charlene tuvo que firmar un estricto acuerdo prematrimonial?

Sí, y parecía más un contrato de trabajo que cualquier cosa que tuviera que ver con el amor. La semana previa a la boda, Charlene Wittstock tuvo que firmar un acuerdo prematrimonial por el cual se comprometía a estar al menos cinco años casada con Alberto de Mónaco y, además, dar en ese tiempo un heredero al Principado. Como os contábamos el pasado verano, cuando se cumplió el plazo acordado, "esos cinco años de contrato 'de amor' se acaban de cumplir, y Charlene podría llevarse el título de 'trabajadora del lustro' en Mónaco: se ha 'portado bien' y no ha dado ningún escándalo, ha ejercido de esposa ejemplar en cada aparición, ha respetado los plazos matrimoniales y, por si fuera poco, ha dado un heredero y un 'reserva', pues la pareja tiene gemelos".

¿Tendremos alguna foto de la Princesa Charlene de Mónaco sonriendo el día de su cumpleaños? La respuesta, amigas mías, está en el viento...

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