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El problema con Susan Sarandon y los escotes después de los 60

Fue capaz de eclipsar a Emily Ratajkowski y Bella Hadid en la alfombra roja del Festival de Cannes.

Susan Sarandon en Cannes
Susan Sarandon en Cannes Gtres

Existen las actrices, las actrices que además son estrellas y luego está Susan Sarandon, una mujer capaz de encarnar en sí misma toda la complejidad y las paradojas de estar en el mundo. Fue Sarandon, inolvidable vampiresa en 'El ansia' (1993), la que enfrentó al electorado estadounidense con su pertinaz defensa de Bernie Sanders frente a Hillary Clinton y aquella frase para la historia: "Yo no voto con la vagina". Ahora, con los 70 cumplidos, vuelve a ser noticia por mostrar su esplendoroso escote, protagonista absoluto de la alfombra roja de Cannes. Dicho claramente: el mundo alucina con su atrevimiento.

Lo cierto es que dio igual que por allí anduvieran, de rosado y ajustadísimo raso, Emily Ratajkowski y Bella Hadid, probablemente los dos cuerpos más admirados del globo. Sus siluetas contemporáneas nada pudieron hacer ante la blanquísima y generosamente mostrada piel de Sarandon, en bravísimo contraste con un vestido de terciopelo ¿negro azulado? ¿negro verdoso? Una vez más, la violonchelista endemoniada de 'Las brujas de Eastweek' puso el dedo en la llaga de la absurda etiqueta indumentaria que rige para según qué edad: si está mal visto que las mujeres maduras muestren sus encantos, que el mundo cierre los ojos.

No nos engañemos: si la fotografía de Susan Sarandon está dando la vuelta el mundo no solo tiene que ver con el cuerpazo que tiene, sino con el tabú que previene a las mujeres de mostrarse sexy o sugerir su sexualidad pasada una edad. Recordemos cómo el mundo se echó las manos a la cabeza al ver que Ángela Merkel quiso lucir su feminidad con un vestido de gala escotado: el común de los mortales no puede soportar la evidencia de que las mujeres son activas sexualmente pasados los 70. Pues bien, ahí está Susan Sarandon, una vez más, para gritar lo que nadie quiere escuchar. Y nosotras, la aplaudimos.


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