mujerHoy

vivir

Berta Vázquez y Quim Gutiérrez, doble seducción

Son dos de los actores más atractivos del cine español. Una combinación explosiva que estalla en El accidente, la nueva serie de Telecinco. De pasiones, obsesiones, familias y de sueños por cumplir hablamos con los dos.

La actriz Berta Vázquez con chaleco y pantalón de Emporio Armani y pendientes de Uterque (derecha) y Aristocrazy (izquierda) y el actor Quim Gutiérrez con jersey de Polo Ralph Lauren.
La actriz Berta Vázquez con chaleco y pantalón de Emporio Armani y pendientes de Uterque (derecha) y Aristocrazy (izquierda) y el actor Quim Gutiérrez con jersey de Polo Ralph Lauren. antonio terrón

Cuando era adolescente, a Berta Vázquez le gustaba emular a Beyoncé. Es probable que aún lo haga, porque no puede evitar tararear las canciones que suenan a todo volumen en el estudio. Pero cuando toca posar, la actriz se concentra mientras el equipo le recuerda su parecido con la diva. Quim Gutiérrez espera su turno trasteando con el móvil sin dejar de observarla de reojo. "Como te puedes imaginar, ella me acaba complicando la vida", admite con una sonrisa. El actor se refiere a sus personajes en 'El accidente', la serie que ambos protagonizan en telecinco y que ha tenido el mejor estreno de ficción de la temporada. En ella dan vida a José, el carismático marido de Inma Cuesta, y a María, una mujer capaz de lo que sea por escapar de su turbio matrimonio con Eusebio Poncela. Cuando sus caminos se cruzan, se activa una bomba de relojería. Hasta aquí los spoilers.

Ha tenido que pasar más de una década –desde Génesis, en la mente del asesino–, para que Quim regresara a la televisión. "Que El accidente tenga un final cerrado es muy importante para mí –dice–. necesito estímulos nuevos con frecuencia; si no, me canso. Si me ofrecieran un papel de cuatro temporadas en una serie como Breaking Bad, no aceptaría. No es por chulería, es que no podría dedicarle cuatro años de mi vida al mismo personaje.

Berta lleva un vestido de Stella McCartney, pendientes de Pandora y zapatos de Úrsula Mascaró. Quim luce jersey, pantalón y zapatos de Hermés y cinturón de Dior.
Berta lleva un vestido de Stella McCartney, pendientes de Pandora y zapatos de Úrsula Mascaró. Quim luce jersey, pantalón y zapatos de Hermés y cinturón de Dior.

La intensidad con la que me gusta actuar no se puede prolongar tanto tiempo. además, creo que la monotonía no casa con un trabajo creativo. Hay gente que lleva muy bien ese funcionariado artístico, pero yo no. Soy un culo inquieto". Lo explica con tanta convicción que hay que creerle. La misma que pone en esos papeles de chico taciturno y confuso –AzulOscuroCasiNegro– o en los de seductor algo torpe y verborreico –Primos–, a los que no dudarías en llevarte a casa.

No podría hacer cuatro años el mismo personaje. Necesito actuar con intensidad".

quim gutiérrez

Porque con Quim nunca sabes dónde termina él y dónde empieza el actor. Ahí está la gracia. "Como le pasa a José, mi personaje, la búsqueda constante de retos es agotadora. Por eso medito desde hace un par de años, tengo que compensarlo porque no se puede vivir con tanta intensidad". Parte de esa energía la canaliza en su obsesión por aprender y su pasión por los viajes, el arte o la fotografía. "La sensación de absorber cosas como una esponja me da muchas satisfacciones. Divertirse con la formación es algo que me encantaría transmitir a mis hijos, como mis padres hicieron. Me da apuro hablar de estas cosas, pero conecto rápido con los niños y tengo ganas de tenerlos. Creo que crecer en una familia tan plácida como la mía hace que quiera ser padre, que vea ese ciclo como algo natural".

Chaqueta y pantalón de Emporio Armani y sudadera de Loewe.
Chaqueta y pantalón de Emporio Armani y sudadera de Loewe.

Pero Quim, a sus 36 años, no tiene prisa y contempla el futuro con sentido del humor. "Estoy muy en paz con mi edad. Siempre he hecho deporte, pero cuando empecé a hacer cine tenía muy presente la necesidad de poder quitarme la camiseta. Mi meta eran los pectorales de Álex González. Luego entendí que no los iba a tener jamás y ahora solo hago cosas para disfrutar de un cuerpo útil a los 65", ríe.

Cuando tenía 18 años quería cantar y bailar. La actuación llegó pro casualidad".

berta vázquez

Como en el caso de Quim, la familia es un tema recurrente en el discurso de Berta Vázquez. Ella se marchó de su casa, en Elche, a los 18 años para buscarse la vida en Madrid ("Quería cantar y bailar, lo de la interpretación llegó de rebote"). Siete años después regresa con frecuencia a su ciudad, pero no es la misma. "Yo era la típica adolescente de "no necesito a nadie". Pero, en ciertos momentos, es necesario que tu familia esté ahí. La mía ha aguantado ese rechazo y me ha ayudado mucho. Voy casi todos los fines de semana a verlos y están encantados con lo que me está pasando".

Motivos no les faltan. Lo que empezó casi como un juego con el boom de 'Palmeras en la nieve' se ha convertido en una prometedora carrera sin un paso en falso: la entrañable Rizos de 'Vis a vis', María en 'El accidente' y, en breve, Elena en la comedia romántica Las leyes de la termodinámica, de Mateo Gil. "En Palmeras yo era más inocente, no tenía expectativas y me sentía más libre. Me dediqué a aprender y a disfrutar. Luego entendí en qué consistía ser actriz y ahora lo veo con más respeto. Cuando te llaman es porque confían en tu talento y en que lo vas a dar todo, y eso me hace ser más insegura y tomármelo con mucha responsabilidad, quizá demasiada".

Peleo mucho para que mi piel no condicione mis personajes, ni sean tópicos".

Berta vázquez

Lo que no le quita el sueño es la posibilidad de que el color de su piel sea una limitación. "Quizás porque hasta hoy no me ha afectado –dice–. Peleo mucho para que mis personajes no sean un tópico; la realidad es que soy española y para mí, ayudar a normalizarlo es no darle bombo al "¡por fin una actriz negra!". Estamos en el siglo XXI y espero que haya oportunidades para todas las razas, géneros y tendencias".

Vestido y cardigan de Dior y pendientes y piercing de Aristocrazy.
Vestido y cardigan de Dior y pendientes y piercing de Aristocrazy.

A su sprint profesional hay que añadirle el vendaval mediático. Berta pasó de ser una desconocida a tener a varios paparazzi apostados en la puerta de su casa, cuando salía con el actor Mario Casas. "Fue un cambio brutal y no me di cuenta de cómo me afectaba. En ese momento, lo llevas como puedes y le das la importancia justa; pero salía de casa con mil ojos y me estresaba. ahora que me siento menos perseguida, pienso: "Qué bien".

De todo esto habla en los temas que está componiendo para un disco que espera sacar pronto a la luz. "Habla de crisis existencial, de comienzo, de ruptura...", dice, y asegura que ahora es más feliz. "Pero no porque mi exposición en los medios sea menor, sino porque he hecho un trabajo personal, interior. Me conozco mejor, me cuido más y me preocupo de lo importante, que es la gente que me quiere. He cambiado, me he vuelto más reflexiva; pero no más seria porque soy muy joven y, a veces, bastante tonta. Hay momentos en que hay que tomarse las cosas menos en serio, ¿no?".

Buscando límites... hasta en la moda

Eso es lo que trata de hacer Quim y no siempre logra. Tal vez porque empezó a trabajar con 12 años (en la serie de tV3 Poble nou). Dice que no era un niño gracioso, pero le gustaba que le hicieran caso y, en cuanto recibió un par de ovaciones, no hubo marcha atrás. "Mis padres, que se dedican a la educación científica y son magníficos, me preguntaron: "¿te ves capaz de hacer esto?". Debí de responder que sí", cuenta.

Me deprime que en el cine español solo se puedan hacer comedias o thrillers".

Quim gutiérrez

Quim nunca llevó bien la popularidad y de la adolescencia recuerda los problemas en el colegio y conflictos aún por resolver con su hermano menor –"La relación con un hermano famoso puede ser complicada y eso me atormentó", reconoce–, pero echa de menos la época en que la interpretación le permitía descubrir límites. "Ahora me siento más estancado. obviamente, me gano la vida así, tengo que pagar facturas. Estoy orgulloso de lo que he hecho, pero necesito más. Decir que el cine español está en un buen momento, cuando solo es posible hacer thrillers y comedias, me deprime; es empobrecedor. Entretener, hoy, ya no es divertir, que puede ser un estímulo, es solo pasar el tiempo, no pensar".

Tras esta arenga, no puede evitar preguntarse: "¿Y yo para que me meto en estos jardines?". Pero vuelve a la carga para cuestionarse la relación de los hombres con la moda, una de sus grandes pasiones. "Muchos pensaban que era gay por esa razón. Recuerdo a un maestro de teatro que decía que un buen actor no podía vestir bien. Podía preocuparse por la política, pero no por la estética... también creo que ahora hay hombres a los que se les ha ido un poco la olla con esa estética. supongo que tiene que ver con que los referentes ya no están en la música, por ejemplo, sino en el fútbol. Y ya me estoy metiendo otra vez en jardines...". Quim Gutiérrez en estado puro.


Horóscopo