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Cómo elige a sus amigos

Para los niños, las relaciones de amistad con sus iguales son muy importantes. Son vínculos que se desarrollan según las necesidades psicológicas del pequeño.

Grupo de amigos
Grupo de amigos Fotolia

Nuestros hijos miden sus fuerzas y sus afectos, se identifican y comienzan a socializarse gracias a sus amigos. Al mismo tiempo se organiza con ellos una compleja trama que conduce a construir modelos de relaciones afectivas que les acompañarán toda la vida. ¿Qué se pone en marcha en un niño para elegir a sus amigos? ¿Qué les pasa a los padres cuando no aceptan de buen grado los amigos que ha elegido su hijo?

Veamos lo que le está ocurriendo a Daniel. Acaba de llegar de vacaciones y le queda una semana para empezar de nuevo las clases. Tiene muchas ganas de ver a su nuevo amigo. El curso pasado le cambiaron de clase y comenzó a relacionarse mucho con Diego, un chico con el que el año anterior, sin embargo, se llevaba mal. Este nuevo amigo, muy popular entre los alumnos, aunque un poco conflictivo para los profesores, se metía mucho con él.

No aceptar las amistades de los hijos implica no respetar si subjetividad.

Los padres de Daniel, que tiene 10 años, no comprenden por qué su hijo ha entablado amistad con un niño con esas características, pues por un lado suponen que Daniel lo va a pasar mal y, por otro, no les gusta que su hijo valore estar con un chico un poco mandón, al que le gusta ir de líder y manejar a los demás.

La elección de Daniel está promovida por un deseo inconsciente: lo que él no puede hacer intenta aprenderlo de Diego. Daniel quiere ser como los demás, ser valorado. Si para ello tiene que someterse a las reglas de su amigo, lo hace. El niño siempre ha respondido a la demanda de sus padres de ser un buen chico y no ha podido expresar su agresividad de forma saludable. La ha reprimido y no sabe defenderse. Este año ha decidido estar cerca de Diego para protegerse y aprender de él. Que los padres no acepten su elección significa que rechazan lo que le sucede a su hijo.

Aumentar su confianza

El padre de Daniel, con acierto, ha comenzado a hablar más con él. Recordó que él mismo siempre pensó que su padre le rechazaba y piensa que quizá su hijo Daniel, en alguna medida, también se había sentido rechazado por él y no le había dado el apoyo necesario para que se sintiera seguro de sí mismo. El acercamiento a Daniel por parte de su padre modificó la relación con su amigo y favoreció que se separase de él porque aumentó la confianza en sí mismo.

Las relaciones de amistad surge y se desarrolla según las necesidades psicológicas de cada persona. Se puede escoger a un amigo por la semejanza con él, para repetir un modo de vincularnos al otro que se vivió con placer en la infancia, pero también por la diferencia, buscando en él algo que se desearía tener. Si, por ejemplo, el hermano pequeño se sintió menos fuerte que el mayor, se pueden buscar amigos a los que proteger.

Evitar errores:

  • No debemos hablarle mal de un amigo. Si se hace esto, sentirá que le rechazamos a él y, según su edad, puede actuar en contra de lo que decimos.
  • Si no respetamos sus elecciones, pensará que no confiamos en él y su autoestima se verá dañada.
  • Intentar que nuestro hijo elija a sus amigos según nuestros gustos es un error que indica que estamos buscando reparar nuestra propia historia psicológica y que no aceptamos la diferencia que existe con los hijos.

Favorecer los lazos

Un amigo es una relación de hermandad elegida, donde los deseos se dirigen a otras personas fuera de la familia, que ayudan a superar las pasiones que se viven dentro de ella. Cuando los padres no aceptan las amistades de sus hijos no están respetando su subjetividad.

Las amistades en la infancia son muy importantes y los padres tendrían que promoverlas desde muy pequeños. Estos vínculos aumentan su autoestima, la capacidad para controlar sus emociones y mejoran la creatividad.

Dejarles libertad para elegir es importante para ellos. En la adolescencia se les podrá aconsejar en caso que alguna amistad sea perjudicial. Favorecer que hagan amigos es tarea de los padres, tanto en el colegio como en actividades que puedan compartir con otros.

Qué podemos hacer:

  • Reflexionar con él sobre algunas características que no nos gustan de ese amigo, para que pueda pensar sobre lo que le lleva a estar con él.
  • Conviene otorgarle el derecho a elegir a sus amistades, así como sus aficiones. Esto promueve la seguridad en sí mismo.
  • Dedicar tiempo a escucharles y dialogar con ellos. Hay que contestar a sus preguntas en un lenguaje accesible, teniendo en cuenta su edad.