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La aventura de reinventarse

De la crisis económica a la crisis de los 40, muchos son los factores que nos impulsan a dar un golpe de timón. Lejos de adoptar una actitud conservadora, los especialistas recomiendan abrazar los cambios y, si es necesario, buscar la ayuda de un coach.

La clave es reinventarse
La clave es reinventarse Fotolia

Madrid

Montar un hotel rural en Soria, una coqueta librería en Malasaña o una tienda de bisutería online. Ser pastelero, granjero o community manager. ¿Quién no ha pensado alguna vez en reinventarse profesionalmente? En dar al botón de resetear y empezar una nueva vida laboral. Probablemente todos, aunque por diferentes motivos.

Porque tu nombre está en la lista del enésimo ERE, porque no puedes aguantar un minuto más en esa oficina, porque hace años que acabaste Filosofía y solo has trabajado de camarero, porque necesitas volver al mercado tras un parón voluntario, porque has suspendido las oposiciones por quinta vez, porque quieres ganar más dinero, porque tu profesión está a punto de pasar a la historia y tú deseas cumplir tu sueño...

Como resume Carlos Alonso, conferenciante y autor de títulos como ¡Cambia! El poder de reinventarse y El poder de la actitud (ambos, de Almuzara), "hay dos tipos de reinvención: la forzosa y la voluntaria. En la primera pueden influir la crisis económica y factores que han transformado completamente el panorama laboral, como la globalización o la aparición y desaparición de ciertas profesiones.

Un cambio de vida requiere convicción, reflexión, compromiso y paciencia.

Respecto a la voluntaria, estamos hablando de emociones y hay un creciente número de personas que creen que pueden hacer algo más interesante con su vida; que si no tienen un trabajo que les llene no pararán hasta encontrarlo. Estamos educados para sobrevivir cuando nuestro deber es buscar la felicidad porque es entonces cuando nuestro potencial se multiplica", señala el experto.

Nunca se había hablado y escrito tanto sobre reinventarse como ahora. De hecho, a fuerza de escucharlo constantemente existe la (falsa) creencia de que hacerlo es tan fácil como un juego de niños. Quien haya estado en el paro lo sabe bien. Cada amigo, familiar o colega suele erigirse en repartidor de consejos, sin duda bienintencionados, pero que probablemente causan el efecto contrario.

Porque reinventarse no es un proceso ni tan fácil ni tan rápido. Y tampoco consiste solo en un cambio de trabajo, sino en un cambio de vida que requiere convicción, reflexión, compromiso y, sobre todo, mucha paciencia.

Cuando no queda más remedio

Cuando la empresa en la que llevas trabajando 20 años cierra y te ves obligado a pedir el subsidio de desempleo, reinventarte no es una opción, es una obligación. Tal vez eras tan feliz como el primer día, o todo lo contrario, pero toca cambiar el chip y buscar un nuevo empleo.

"Sin duda, cuando la reinvención no es deseada hay que trabajarla mucho más explica Carlos Alonso. Y en un primer momento lo más común es focalizar los esfuerzos en el sector donde tienes experiencia, hacer más de lo mismo. Pero también puedes tomártelo como una oportunidad para cambiar tu trayectoria profesional".

Buscar trabajo es un trabajo; hay que dedicarle tiempo y hacerlo con calma

Arancha RuizHeadhunter, cazatalentos y escritora.

"Buscar trabajo es un trabajo; hay que dedicarle tiempo y hacerlo con calma", afirma Arancha Ruiz, headhunter, cazatalentos y autora del libro 'Qué busca el headhunter' (Conecta). Pero si nunca se ha tenido la necesidad de hacerlo, ¿por dónde se empieza? "Internet ha ampliado las posibilidades de encontrarlo.

Ya no se trata de abrir un periódico y enviar 20 currículos. Hay que entrar en las plataformas online, estudiar las ofertas y elaborar el currículo y la carta de presentaciónzy motivación potenciando los requisitos que soliciten, además de estar presente en las redes sociales, como Linkedin, para establecer un seguimiento de las personas que te motiven. Y, por supuesto, aplicar a las empresas que te interesen y hacer networking, activar los contactos.

No hay que olvidar que el 70% de los trabajos se siguen encontrando a través de amistades, excompañeros, colegas... Y probablemente formarte, pero con cabeza. Hay que pensar en uno mismo, pero también en el entorno, porque de nada sirve hacer algo que te guste o para lo que tienes habilidades si el mercado no lo demanda. Hablamos de profesiones, no de hobbies", continúa.

Ideas para el cambio

Este proceso es lo básico, algo así como una versión resumida del primer curso de búsqueda de empleo. Pero el tema se complica cuando se desea cambiar de ocupación o perseguir ese sueño con el que se ha fantaseado.

Manuel Mata, coach y autor de Reinvénte. Guía para cambiar tu vida profesional, apunta cuatro consejos fundamentales para quienes quieren dar un giro a su vida: "Reflexión para asumir que necesitas un cambio, compromiso con que vas a poner todo de tu parte para lograrlo, diligencia en la toma de decisiones y paciencia porque el cambio exige tiempo".

Los países paelan al emprendimiento, pero generan autónomos de superviviencia.

Pero seamos sinceros, ¿qué ocurre cuando queremos reinventarnos dando el salto a otro sector y hemos rebasado la barrera de los 50? "Cambiar de actividad a cierta edad no es nada fácil admite Mata. Normalmente exige formación y, muchas veces, empezar desde cero y cobrando menos, pero también podemos ser más felices".

"Es complicado, pero las empresas no siempre buscan experiencia, sino capacidades. Y las que mostrabas en tu trabajo de toda la vida pueden servir para otras áreas argumenta Ruiz. Además, más determinante que la edad es la actitud, que en parte es innata pero se puede potenciar. Mucho peor lo tienen los nini, sin experiencia ni contactos, que entran en un círculo vicioso difícil de romper", añade.

Guía de acción:

    Alfonso Alcántara, orientador de profesionales y directivos, y responsable del portal Yoriento.com, indica por dónde empezar:

    1. Establece un objetivo. Si no persigues un propósito claro, estás deambulando.
    2. Asesórate bien. No pidas consejo a los que solo te han visto hacer una cosa. Pide asesoramiento los profesionales que admiras e interacciona con ellos en redes.
    3. Experimenta con cosas nuevas. Actúa para saber qué quieres. Es un error intentar descubrirse mediante la introspección.
    4. La reinvención profesional no es una urgencia, es un camino. Cuando es una obligación, surge la prisa. Establece una transición para probar y la decisión llegará.
    5. Da una oportunidad a lo que crees que no te gusta. Cuidado con sobrevalorar las vocaciones porque también se construyen.
    6. Conócete a fondo. En teoría, tras una larga vida profesional, deberías saber qué disfrutas haciendo y qué intentas evitar. Pero la realidad es otra. El objetivo es ser consciente de lo que de verdad quieres.
    7. Haz más lo que te gusta hacer mientras haces lo que tienes que hacer. El esfuerzo que nos exige intentar trabajar en lo que queremos es una excusa perfecta para resignarnos a hacer lo que no queremos.
    8. Trabaja la polivalencia sin olvidar la especialización. Las competencias transversales diseño web, idiomas... nos permiten aterrizar mejor y en más sitios. Y la especialización nos hace únicos.
    9. Aprovecha las oportunidades. La reinvención se esconde tras cada pequeño evento vital o profesional, que puede suponer un impulso, una oportunidad para desarrollar nuevos contactos.

    Despido interior

    La estadounidense Sara Blakely, de 45 años, es la fundadora y única dueña de Spanx, la marca de ropa interior que camufla los michelines y que usa todo Hollywood. Pero también ha sido la mujer más joven en entrar en 2102 en la lista Forbes, que valoró su empresa en 890 millones de euros.

    Solo una década antes Sara, decepcionada por no haber sido admitida en la Facultad de Derecho donde había estudiado su padre, era vendedora en una empresa de faxes, un empleo que detestaba pero que le permitió aprender todo sobre técnicas de ventas. El calor pegajoso de Florida y el deseo de encontrar fajas eficaces pero que no dieran calor hicieron el resto.

    Las compañías son responsables de crear un buen entorno y los empleados, de comprometerse"

    Quebec

    Como ella, el mundo está lleno de hombres y mujeres que, hartos de echar el resto en un trabajo que no les aportaba nada, decidieron emprender una aventura empresarial en la que poder dar lo mejor de sí mismos. De ello habla Lotfi El Gandouri, fundador de Creative Society, una organización que desarrolla nuevos proyectos y soluciones, en el libro El despido interior (Alienta).

    "Es el resultado de un proceso de vivencias negativas que genera una decepción y lleva a la resignación laboral. En definitiva, la renuncia a poner empeño en el trabajo", explica desde Quebec este agitador que vive entre España y Canadá. "Las compañías son responsables de crear un buen entorno y los empleados, de comprometerse. Pero el 60% de los trabajadores dice que las empresas no animan a mostrar el talento", continúa.

    En estos casos El Gandouri recomienda "hacer visible la situación a los jefes" con el fin de cubrir sus tres necesidades profesionales_ "crecer, sentirse valorados y tener impacto", pero en caso de no obtener respuesta la mejor opción es reinventarse. "Es una cuestión de salud mental", afirma.

    Nuevo paradigma

    Este "tocar fondo" es, en muchas ocasiones, el caldo de cultivo del emprendimiento. Otro concepto de moda que exige una reflexión más profunda. "En el 2000, haber triunfado significaba ser directivo de una multinacional y, actualmente, es ser un emprendedor que va en bermudas a trabajar avisa Ruiz. Sin duda, hay que incentivar que la gente pueda emprender, pero no todo el mundo vale para todo. Como se suele decir en la jerga empresarial, tiene que haber hunters y farmers (cazadores y granjeros)".

    El Gandouri es de la misma opinión, pero añade una crítica: "Todos podemos ser creativos, pero solo unos pocos son capaces de inventar nuevas iniciativas; se puede ser de los crean un proyecto o de los que lo acompañan explica. Los países apelan al emprendimiento con el objetivo de que baje el paro pero, en realidad, están generando autónomos de supervivencia. En cualquier caso, para reinventarse y emprender hay que tener talento pero también mucha pasión". ¿Dispuesta a ponerte en marcha?

    ¿Necesito un coach?

    "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida", reza una máxima de Confucio. Exagerado o no, lo cierto es que dar con una actividad profesional que colme nuestras expectativas es todo un reto.

    "Como explico en mi libro El síndrome de la oruga (Almuzara) afirma el escritor y conferenciante Carlos Alonso para descubrir tu potencial, es fundamental el autoconocimiento. Hay quien puede hacerlo sólo y hay quien precisa de un especialista". Manuel Mata es, precisamente, coach profesional. Trata a diario con personas que se enfrentan a esa transformación.

    "En el 90% de los casos quienes acuden a un profesional tienen el deseo de cambiar, aunque no sean del todo conscientes. Nuestra labor consiste en potenciar ese deseo y redirigir su rumbo. A diferencia de una terapia, los coach no solo hacemos un análisis y un diagnóstico, sino que establecemos unos objetivos que no siempre son "apetecibles". Podemos llegar hasta donde ellos quieran pero deben tener claro que, para obtener resultados, el proceso exige constancia".