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Violencia en el colegio

El acoso consiste en la agresión a otro, menospreciándolo o humillándolo en algún aspecto que puede ser envidiado o rechazado por el agresor.

Adolescente que sufre de bulling.
Adolescente que sufre de bulling. Gtres

El acoso es un síntoma de una sociedad salvaje y una cultura primitiva, que niega los conflictos psíquicos y minusvalora la infancia. Con la frase "son cosas de niños", se niega la pulsión sádica que todos los humanos tenemos.

Consiste en la agresión a otro, menospreciándolo o humillándolo en algún aspecto que puede ser envidiado o rechazado por el agresor. Este huye de sí mismo poniendo en su victima algo que no soporta. El acoso está formado por el agresor, la víctima y los espectadores, que sostienen esa escena de dominador /dominado con indiferencia.

Se mantiene por el silencio, tanto de los niños como de los adultos. Cuando los profesores se enteran de lo que sucede y le quitan importancia, se convierten en cómplices porque no han intervenido como adultos y se posicionan como si fueran unos niños más. Entonces la víctima se queda sola.

¿Cómo se puede ayudar? Hay que tener medios en los colegios para frenar esas actitudes. Llamar a los padres de los agresores y que estos paguen de alguna forma lo que han hecho. Tanto la victima como los agresores tendrían que entender por qué se comportan así: la víctima soportando el ataque y los agresores buscando a alguien para demostrarse a sí mismos que son mejores. El primero tiene que aprender a defenderse; el segundo, a aceptar sus debilidades. Es necesaria recordar que el acoso pasa, pero el dolor queda y determina la vida.

Lo más importante es la prevención. Tenemos en España a uno de los mejores maestros del mundo, César Bonna, que quedó finalista del premio Global Teacher Prize. Bonna ha erradicado el acoso en su clase y lo explica en sus libros. Se puede prevenir haciendo reflexionar a los alumnos sobre lo que está bien o lo que está mal. Bonna ha inventado un personaje -el "cabecilla de los sublevados"- que rota cada tiempo y recoge las quejas de los alumnos que no se atreven a hablar. Esas quejas se comentan en clase. Así, los que han hecho algo censurable quedan mal frente al grupo y su popularidad cae. Los niños que admiran al matón no saben que este es agresivo porque, inconscientemente, se siente débil, aunque lo niega, proyectándolo fuera de sí mismo y atacando al otro. Le asustan tanto que prefiere asustar a otro. Cuando este se ve criticado en el grupo, deja de portarse así.

Desconocer los conflictos del psiquismo infantil, privilegiar la acumulación de datos sobre la creatividad, la expresión de emociones y la solidaridad con los semejantes va en detrimento de una buena enseñanza en valores.

Las razones de la violencia escolar constituyen una respuesta a la imagen social del maestro y a la pérdida de figuras de autoridad. No se trata de un problema personal de los niños que lo sufren, se trata de un problema social y cultural que los adultos no resuelven.

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