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Cómo evitar las compras compulsivas en Navidad

Planificar las jornadas de shopping y acudir acompañada son algunas de las técnicas para que no compras sin control.

Jessica Alba, comprando en una tienda.
Jessica Alba, comprando en una tienda. GTRES

Citas como el Black Friday o el Cyber Monday han hecho en los últimos años que se adelante casi un mes el arranque del consumismo navideño Las ofertas y promociones nos invaden casi desde el final de las vacaciones de verano, las tarjetas de crédito echan humo y, casi sin darnos cuenta, sentimos un afán incontrolable por las compras. Pero, ¿hasta qué punto puede convertirse en una adicción? Las psicólogas de Ishtar, Raquel Fernández y Noelia Luna, desvelan las claves del síndrome del shopping (también llamado oniomanía o shoppingmanía). Se trata de un tipo específico de alteración del comportamiento, semejante a la adicción, por el cual una persona es incapaz de controlar los impulsos que le llevan a comprar. Algo que puede aumentar en esta época del año en la que una especie de torbellino del consumo nos lleva a un cierto descontrol.

Rasgos del comprador compulsivo

"Consumir es una forma de construir una identidad social aceptable. Ir de compras es una de las terapias preferidas para controlar la ansiedad, la depresión o el estrés", explican desde Ishtar Psicólogos. Sin embargo, existe un punto donde puede convertirse en una patología. Las características distintivas de éste síndrome son:

Tengo shoppingmanía si...

  • Tengo tendencia a comprar objetos inútiles.
  • Adquiero objetos que no se relacionan con mis gustos.
  • Hago compras que superan mi poder adquisitivo.

¿Es una compra normal o compulsiva?

Una de las diferencias esenciales entre la adquisición normal y la patológica son las sensaciones que experimentan los compradores. En el momento de la compra las personas experimentan sentimientos contradictorios muy fuertes que pasan por varias fases:

  1. Se experimenta algo parecido a un estado hipnótico provocado por el producto. Es una etapa de dudas, excitación y pérdida de control.
  2. La persona decide comprar el producto y se regodea en esta idea. Experimenta sentimientos de bienestar y felicidad.
  3. La persona se arrepiente de haber comprado y se percata que cedió una vez más a sus impulsos. En esta fase toma protagonismo el sentimiento de culpa y vergüenza.

En el momento en el que el shopping se empieza a convertir en algo más, es recomendable consultar a un especialista que ayude a comprender de dónde procede la necesidad de comprar cosas. "Las compras compulsivas pueden convertirse en una dependencia peligrosa que se agudiza con el tiempo, alterando la calidad de vida. Si te gusta ir de compras pero temes lo peor, no pienses solo en cupones, descuentos y tiendas, canaliza tu energía hacia otras actividades de las que probablemente saques más provecho", comentan las psicólogas.

Consejos para evitar las compras compulsivas

  • Planifica tus compras. No dejes nada a la improvisación. Piensa, reflexiona y toma conciencia de lo que realmente necesitas comprar estas Navidades.
  • Compra "con cabeza" y sé realista. Prepara un presupuesto adaptado a tus posibilidades para evitar futuros agobios. Tómate tu tiempo, compara precios, ofertas y promociones para escoger lo más beneficioso.
  • Evita las compras cuando estés triste. No es bueno sustituir una emoción por la compra de objetos. En cuanto hayas pagado descubrirás que no te ha reconfortado y que el problema no se ha esfumado. Al contrario, aumentará tu sentimiento de culpa y te sentirás peor.
  • Compra en compañía. Un amigo o un familiar pueden ser tus mejores aliados, te ayudarán a controlar y te aconsejarán en cada compra. Además, disfrutaréis de un agradable paseo.
  • No compres lo primero que caiga en tus manos. Medita la decisión, no te dejes llevar por la insistencia de los vendedores. Consúltalo con la almohada y pregúntate si realmente lo necesitas o es lo que estabas buscando.


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