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El cáncer de mama en España, en cifras

Esta enfermedad afecta a más de 26.000 mujeres cada año y un 20% de los tumores en el pecho se dan en menores de 45 años.

Una mujer se palpa los pechos.
Una mujer se palpa los pechos. GTRES

El cáncer de mama es el más frecuente de los tumores en mujeres en España. Según los datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) se producen aproximadamente 26.500 casos al año. La incidencia de este tipo de tumor empieza a incrementarse a partir de 35 años y es unas tres veces más frecuente a partir de los 50, si bien en torno a los 55 años se estabiliza. La tendencia de incidencia ha sufrido un cierto incremento en los últimos años, que se ha producido en todos los grupos de edad, no solo en el caso de las más jóvenes.

Afortunadamente, el cáncer de mama es uno de los de mejor pronóstico y mayores índices de supervivencia y cronificación, gracias a una mayor concienciación social sobre su detección precoz y la reducción de riesgo de desarrollarlo, así como también debido un mayor esfuerzo en el ámbito de la investigación. La supervivencia aumenta un 1,4% cada año y su tasa se sitúa cerca del 83% a los cinco años del diagnóstico.

Tres de cada cuatro casos son diagnosticados en estados iniciales

Así, tres de cada cuatro casos son diagnosticados en estadios iniciales y sólo un 4% presenta metástasis al diagnóstico. Esto ha sido posible en gran medida gracias a la puesta en marcha de programas poblacionales de detección precoz en todas las Comunidades Autónomas.

Con motivo del Día Mundial contra el Cáncer de Mama, que se celebra el próximo 19 de octubre, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) hacemos un repaso de algunas de las cifras más llamativas relacionadas con este tipo de tumor:

  • La mayoría de los casos de cáncer de mama se diagnostican en edades comprendidas entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65. Las tasas de incidencia están aumentando lentamente en España y en el mundo, probablemente debido al envejecimiento de la población y al diagnóstico cada vez más temprano.
  • El cáncer de mama representa el tipo de cáncer más frecuente en la mujer, con una incidencia anual de más de 25.000 casos en España (Globocan 2012), 26.500 según la Sociedad Española de Epidemiología, lo que significa el 29% de todos los tumores femeninos. Además, supone la primera causa de mortalidad por cáncer en mujeres con 6.075 fallecimientos en 2012.
  • Aproximadamente 1 de cada 8 mujeres presentará esta enfermedad a lo largo de su vida.
  • El diagnóstico precoz es la mejor herramienta para luchar contra esta enfermedad. A través de los programas de cribado con mamografías, se pueden diagnosticar los tumores de mama en estadios iniciales en los que hay muchísimas posibilidades de curación.
  • Generalmente se recomienda realizar mamografías periódicas entre los 50 y 69 años.
  • La supervivencia por cáncer de mama ha mejorado notablemente en los últimos 20 años (anualmente se incrementa la supervivencia por este tumor un 1,4%). Cada año disponemos de mayor información para diagnosticar precozmente y tratar el cáncer de mama, lo que ha permitido que la supervivencia global a los 5 años del diagnóstico de este tumor sea del 83% en nuestro país (Eurocare-5), por encima de la media europea y similar a los países con las mejores cifras de supervivencia.
  • Cada mujer puede reducir su riesgo de forma individual con pequeños cambios en su estilo de vida. Actualmente se conoce que prevenir la obesidad, evitar el alcohol, una dieta adecuada y ejercicio habitual reduce no solo el riesgo de padecer un cáncer de mama sino también el riesgo de recidiva.
  • Además de la edad, hay otros factores que se asocian con un riesgo más elevado: las mujeres con antecedentes de cáncer de mama en la familia, o que no hayan tenido hijos o los hayan tenido tarde, o con menarquia precoz o menopausia tardía, parecen tener mayor riesgo. No obstante, muchas mujeres que han tenido un cáncer de mama no presentaban ningún factor de riesgo conocido. Poseer un riesgo mayor para el cáncer de mama no implica la certeza de que se vaya a padecer la enfermedad, sólo indica cierta predisposición.
  • La investigación es fundamental, no solo en el cáncer de mama. A medida que se conocen mejor los factores pronósticos de la enfermedad, es posible identificar el riesgo de cada caso de cáncer de mama, lo que permite seleccionar el tratamiento más adecuado para cada uno.