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Cosas sucias que tocamos con gracia y soltura

¿Sabías que la gran mayoría de los objetos que utilizas a diario contienen virus y bacterias?

Mujer tecleando en el ordenador, uno de los objetos en el que se alojan una gran cantidad de bacterias.
Mujer tecleando en el ordenador, uno de los objetos en el que se alojan una gran cantidad de bacterias. gtres

Aunque a simple vista todo está limpio y sin rastro de gérmenes, lo cierto es que los objetos que más utilizamos en nuestro día a día contienen bacterias escondidas en los sitios más insospechados. Nuestras manos son responsables del depósito de suciedad en los objetos que tenemos a nuestro alcance. Anota las siguientes cosas que nos acompañan a menudo:

Teclado del ordenador. Bacterias resistentes, ántrax y todo tipo de microorganismos se han encontrado cuando se ha aislado el material genético del teclado. La suciedad que puede acumularse entre las teclas de un ordenador es variada y peligrosa y pocas veces tenemos la precaución de lavarnos las manos antes de tocarnos los ojos o la boca. Las suciedades del teclado pueden fomentar las infecciones bacterianas de hongos en la piel y las uñas.

Cepillo de dientes. No siempre está tan sucio y la primera regla de oro es cambiarlo a menudo. Además, ¿sabías que cuando tiras de la cadena del wáter los gérmenes pueden desplazarse casi dos metros? ¿Te resulta posible situar el cepillo a más de dos metros de distancia del WC?

Móvil. No se limpia y pasa de mano en mano sin mucho miramiento. Además, acumula bacterias y todo tipo de microorganismos. ¿Te acuerdas de la última vez que le diste un repaso a tu eterno compañero de faenas?

Taza del váter. Es obvio que aquí hay de todo. Virus y bacterias, incluyendo las que contagian enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo también es cierto que están diseñados para hacer frente a su condición y pocas veces son fuente de transmisión de enfermedades.

Grifos. Están expuestos a la humedad y no es raro que colonicen en ellos gérmenes que necesitan esta condición para su desarrollo, como es el caso de la E. Colli.

Estropajo de la cocina. Si no la cambias con mucha frecuencia se convierten en un criadero de virus y bacterias que supera incluso a la taza del wáter. Todo empeora porque es un utensilio que permanece húmedo todo el tiempo. Entre otras bacterias puede contener la Campylobacter, que está detrás del Síndrome de Guillain Barré.