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¿Por qué nos ponemos tristes cuando llega el frío?

El descenso en las temperaturas puede llegar a producir trastornos afectivos y emocionales.

Al mal tiempo buena cara
Al mal tiempo buena cara fotolia

Con el cambio de estación, llegan también las bajas temperaturas y muchas personas se sienten más tristes y apáticas. La lluvia, asi como la nieve, la niebla y cualquier otro elemento que tenga que ver con el clima, influyen en gran medida en nuestro estado de ánimo ya que el clima del lugar donde vivimos actúa sobre nuestro cuerpo y nuestra mente.

La doctora Marisa Navarro, autora del libro "La medicina emocional" afirma que los meses calurosos se asocian a la felicidad y la alegría mientras que la llegada del frío se suele tomar como sinónimo de aburrimiento y tristeza. Y es que el sol, y aunque siempre debemos estar expuestos a él con moderación y protección, produce Vitamina D y la falta de ella está asociada con trastornos como la depresión.

“En invierno la falta de luz hace que nuestro cuerpo produzca más cantidad de melatonina, que es determinante a la hora de producir sueño. Por ello nos sentimos más cansados, apáticos y somnolientos, y nos pondríamos a hibernar como los osos, mientras que por el contrario disminuye la serotonina, el neurotransmisor de la felicidad". Así lo confirma Marisa Navarro y añade que hay personas que pueden llegar a sufrir 'trastorno afectivo emocional', que es un tipo concreto de depresión que puede comenzar en el otoño y durar hasta la primavera.

Según la doctora Navarro para que las bajas temperaturas no afecten a tu estado de ánimo, pueden resultar útiles estos consejos:

  • Lo más importante son los pensamientos que tengamos sobre ello, ya que son los que van a crear nuestros sentimientos, no es lo mismo decirse: ¡Qué bien por fin llueve!, ¡con la falta que hace!, que decirse: !Qué horror esta lloviendo¡. Hay que encontrarle el encanto a lo que podemos hacer en los días de frío, a esa mantita tan agradable en el sofá, a esa chimenea, a esa tarde de cine a que apetecen las comidas y bebidas calientes...
  • Elige alimentos ricos en vitamina D e intenta pillar los pocos rayos de sol que salgan, paseando al aire libre. Por ello el pescado, yogur, queso y huevos, no deben faltar en tu nevera y despensa durante el invierno. Así como los frutos secos, legumbres, cereales, frutas y verduras. Y un poco de chocolate negro para alegrarnos ese día gris.
  • Haz ejercicio para producir dopamina, serotonina y endorfinas, que son las tres hormonas asociadas a la felicidad. Por ello es tan importante darle movimiento a nuestro cuerpo, porque además de producirlas, el ejercicio se asocia a otros elementos beneficiosos para nuestra salud y nuestra autoestima, como la constancia, el esfuerzo o la voluntad. Si te abrigas bien, puedes realizar muchos deportes al aire libre aunque haga frío y siempre tienes todas las opciones de interior.
  • Trata de despertarte pronto y acostarte temprano tratando de aprovechar en la mayor medida posible las horas de luz, y puede que te cueste al principio, pero no tardarás en notar sus beneficios y darte cuenta de que de esta manera descansas mucho mejor, y estas más feliz y menos irritable.
  • No dejes de realizar actividades sociales. Que el frío no te aísle. No dejes de pasar buenos momentos con tus familiares y amigos.
  • Establece rutinas y rómpelas de vez en cuando , pues al otoño sigue el invierno , y a este , la primavera y el verano , pero tú con tus pensamientos, sentimientos, decisiones y actitudes sanas y positivas puedes disfrutar de una mejor salud y ser más feliz independientemente de la estación en la que te encuentres.
  • Y no digas frases del tipo "estoy como el día". Tú tienes la última palabra de como te vas a sentir hoy, sea un día gris o lluvioso.

La experta comenta que si aún con estos consejos sigues sintiéndote triste y decaído, puedes pensar que el buen tiempo llegará en unos meses y que solo es cuestión de esperar. Aunque "te estarás perdiendo la oportunidad de aprender a desarrollar tu bienestar", concluye.