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Cambio de hora: cuándo, cómo y por qué me afecta

En la madrugada del sábado 29 al domingo 30 de octubre los relojes se retrasarán una hora, por lo que a las 3 de la mañana serán las 2.

El 30 de octubre, retrasa una hora tu reloj.
El 30 de octubre, retrasa una hora tu reloj. GTRES

Con el cambio de hora (a las 3,00 AM serán las 2,00 AM) estacional los europeos ajustan los relojes para aprovechar mejor las horas de luz solar y, gracias a ello, consumir menos electricidad. Sin embargo, esta práctica puede producir en algunas personas ciertas alteraciones en el sueño y en sus hábitos de vida.

Tal como explican los expertos del Instituto DKV de Vida Saludable, los efectos sobre el organismo de las personas varían en función de su edad, costumbres y necesidades. Las personas sanas, por ejemplo, pueden sentirse más cansadas de lo habitual, o algo desorientadas, y en unos cuatro días suelen haberse adaptado al nuevo ciclo. Por su parte, los lactantes pueden notar más el cambio experimentando alteraciones en su alimentación, y a los niños en edad escolar les costará más despertarse. Los mayores de 50 años, con más dificultad para dormir, pueden tardar más en ajustarse a los cambios.

Para adaptarnos a este nuevo horario de la forma más saludable posible, los expertos aconsejan ajustar la hora de acostarse y los horarios de comida gradualmente, no dormir siesta durante unos días y realizar ejercicio físico:

  • Ajustar la hora de acostarse los días previos. Empezar cuatro días antes del cambio de hora, con 15 minutos cada día, evitando también dormir la siesta hasta que el organismo se habitúe al nuevo horario.
  • Modificar gradualmente el horario de las comidas, cenando dos o tres horas antes de acostarse para una buena digestión y conciliación del sueño. Es recomendable no acostarse con hambre, pero tampoco después de una cena abundante.
  • Realizar ejercicio físico con moderación. Mejor practicarlo en las primeras horas del día, evitando realizar ejercicio físico hasta tres horas antes de acostarse.
  • Tratar de evitar bebidas como el café, alcohol o té, sobre todo durante la segunda mitad del día, ya que sus efectos estimulantes pueden dificultar el sueño.
  • Intentar evitar los medicamentos para dormir. En caso de duda, debe consultar con el médico. Evitar también el tabaco, ya que la nicotina provoca en nuestro organismo un efecto que dificulta que nos quedemos dormidos con facilidad.
  • Utilizar la cama solo para dormir. El resto de actividades, como ver la televisión, revisar el correo o leer, mejor no realizarlas tumbados en la cama, para así dormir mejor al final del día.
  • Evitar comer abundantemente antes de ir a la cama, incluso se puede ir modificando poco a poco la hora de las comidas, para facilitar la adaptación al organismo.

Una cosa curiosa es que con el cambio de hora, aumentamos el número de horas que pasamos a oscuras, y la oscuridad sí que influye en nuestro ritmo diario.

Más que el cambio de hora nos influye más las horas de luz y oscuridad que tenemos: en más depresión, mas tristeza, gran parte de nuestra actividad se hace de noche, cansancio… El invierno sí que produce alteraciones, sociológicas, conductuales, pero no el cambio de hora.