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Lo que aún no sabes del aceite de palma

Es el más utilizado del mundo, pero no es una opción idónea desde el punto de vista nutricional

Frutos de la palma africana.
Frutos de la palma africana. GETTY

El aceite de palma es un aceite vegetal que se produce a partir de los frutos de la palma africana (Elaeis guineensis). Es muy utilizado por la industria alimentaria y por la cosmética, porque es barato y versátil.

Nutricionalmente, tal como explica la coach y experta en hábitos saludables Natàlia Calvet, es un aceite vegetal de baja calidad, ya que es rico en ácidos grasos saturados (concretamente, ácido palmítico, calificado según varios estudios como de los peores de este tipo). Cabe destacar que el consumo excesivo de estos ácidos está relacionado, según explica la experta con el aumento de enfermedades cardiovasculares, diabetes... (el ácido graso que forma parte de su composición tiene un efecto aterogénico, es decir, favorece el depósito de placas de colesterol en la cara interna de las arterias, estrechándolas).

Además, al procesar el aceite de palma a altas temperaturas, al igual que sucede con otros aceites vegetales, se crean unas sustancias potencialmente carcinogénicas.

Otro punto en contra de este tipo de aceite es que existen problemas de sostenibilidad en su producción. Tiene un impacto negativo importante en Indonesia y Malasia, países dónde se concentra la mayoría de su producción, no solo a nivel ambiental, por la deforestación de bosques tropicales, sino también por los abusos contra los derechos humanos...

En este sentido, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que, para tratar de hacer frente a esta situación, se ha creado una iniciativa internacional, la Mesa Redonda para el aceite de palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés), que agrupa a los actores de esta industria: productores, distribuidores, fabricantes y ONG. "La RSPO ha creado un sistema de certificación de aceite sostenible, que establece criterios y sistemas de auditoría que pretenden garantizar que la producción respete los derechos laborales y de las comunidades indígenas, que no se ocupen nuevas zonas de elevado valor medioambiental y que no se amenace la biodiversidad, además de promover prácticas agrícolas más limpias".

¿Es peligroso su consumo?

Contienen aceite de palma, principalmente, los productos ultraprocesados: bollería y repostería industrial, galletas, snacks, cremas de cacao, chocolates, platos precocinados, frutos secos fritos, salsas, margarina, mantequilla, conservas (de pescado, verdura o legumbres) y productos precocinados, entre otros....

Para localizarlo, debemos fijarnos en las etiquetas de los productos que incluyen el detalle de los ingredientes. Actualmente es obligatorio indicar en el tipo de grasa que llevan los productos, ya no es válido poner solo la denominación 'aceite vegetal', según recuerda Calvet, así que debemos buscar si incluye aceite de palma y sus otros nombres como aceite de palmiste, oleina de palma, el nombre científico de la planta Elaeis guineensis...

Los productos ultraprocesados son un cóctel de azúcar, grasas de mala calidad y sal. Así, la experta aconseja que evitemos que formen parte de nuestra alimentación. Y esta recomendación incluye aquellos que se venden cómo "saludables": bajos en grasas, sin azúcares añadidos o ricos en fibra porque tienen caracterísitcas adictivas y aportan muy poco a nivel nutricional.

Normalmente, los productos donde se encuentra el aceite de palma, se comen como snacks, en el desayuno o la merienda. Para la experta, los snacks entre horas no solo son imprescindibles sino que tampoco son necesarios pues, según asegura, no existe una evidencia científica que asegure que es mejor comer 5 veces al día que 2 o 3, y menos si esos snacks son productos poco saludables con azúcar y/o aceite de palma. Tanto para el desayuno como a modo de snacks, la experta propone opciones saludables como fruta, frutos secos, pan integral, hortalizas, queso, yogur natural o huevos...

La experta concluye que una alimentación saludable debe basarse en alimentos, no productos. Deben abundar verduras y hortalizas (al menos el 50% de lo que comemos cada día), dos o tres frutas diarias, proteínas (pescado, huevos, legumbres, carne, lácteos), grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos, aceitunas, aguacate...), tubérculos y cereales integrales. Esta forma de comer llevaría a no necesitar consumir productos ultraprocesados con etiqueta y, por tanto, a eliminar el aceite de palma de tu dieta.

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