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¿Agotamiento mental? 7 sentimientos energizantes

Son cosas aparentemente tan sencillas como saludar, sonreir, agradecer, rodearte de gente positiva, perdonar y decir la verdad.

El agotamiento mental puede llevar al bloqueo y la ansiedad.
El agotamiento mental puede llevar al bloqueo y la ansiedad. GTRES

Nos encontramos en uno de los momentos laborales más intensos del año y necesitamos, más que nunca, un chute de energía extra. Hemos superado (o casi) la astenia primaveral y, con la mente ya puesta en las vacaciones, necesitamos un impulso en forma de motivación que nos ayude a recargar las pilas. Tomando como referencia algunas de las reflexiones que los expertos nos han dado a lo largo del año, reunimos las siete claves que en forma de actitud te ayudarán a solucionar tu agotamiento mental.

1. Saluda a diario, sé amable, sonríe

A la vecina que te encuentras en el ascensor, al señor o señora que te cede el paso en el metro o en el autobus, a los vigilantes de seguridad que controlan el acceso al edificio donde trabajas, al portero, a tu jefe, a esa compañera que te pregunta si te apetece un café a media mañana o a ese compañero que siempre parece estar concentrado y que nunca saluda... Saludar, decir buenos días, buenas tardes o decir cosas como "que pases un buen día, que descanses o que tengas una buena noche" es tan fácil como efectivo. Te pone las pilas. Y si además lo acompañas de una sonrisa, el efecto se multiplica por mil.

2. Desea algo bueno a alguien

No necesitas verbalizarlo, sólo pensarlo. Mira a tu alrededor, ya sea en la oficina, en casa, en una tienda o por la calle. Fíjate en una persona y desea algo bueno para ella. Si se trata de personas que ves habitualmente en tu día a día, te resultará útil dedicar unos minutos a desear algo bueno para cada uno de ellos. Según explican los expertos, esto te ayudará a concentrarte, te dará energía y eliminará los sentimientos de hostilidad que puedas sentir hacia ellos. Y si lo quieres verbalizar, no te cortes. También será positivo para ti y para esa persona.

3. Ayuda a los demás y alégrate por sus éxitos

Está demostrado que ayudar a la familia, a los amigos e incluso a personas con las que no se tiene una relación especial resulta gratificante y energizante. Es más, una investigación publicada en la revista American Journal of Publich Health revela que las personas que tienen por costumbre ayudar a los demás están protegidos del impacto negativo que el estrés pueda tener sobre su esperanza de vida, por lo que se podría decir que ser generoso alarga la vida.

Para sentirte agradecida por lo que vives y tienes dedica unos minutos al día a pensar en lo bueno que hay a tu alrededor y lo que te aportan los demás. Si además consigues centrar ese agradecimiento en tres personas que aportan algo bueno en tu vida, mejor. Hay que empezar por el nombre de una persona y recordar todas las maneras en las que esa persona te ha ayudado o te ha hecho feliz, luego pasar al segundo y así repetir el proceso hasta completar los tres nombres. Esta técnica te dará paz y te llenará de energía positiva.

4. Escucha y procura no juzgar

Si empatizas con los problemas de los demás, verás que es posible sumar fuerzas y ayudaros mutuamente. Conocer sus problemas, comprender su dolor y ser consciente de las adversidades de otras personas no te hunde, sino que te hace más fuerte. Está demostrado que percibir sentimientos de tristeza o amargura en otras personas hace que nos crezcamos, no por aquello de "mal de muchos", sino conforme a nuestra idiosincrasia y nuestro ADN estamos preparados para defender al más débil. Mira a las personas de tu entorno, observa sus reacciones, pregúntales cómo se sienten, cómo está su familia, qué van a hacer el fin de semana o si se encuentran bien de salud. Espera, no te impacientes, escucha sus silencios y sus palabras.

5. Socialízate y rodéate de gente luminosa

¡Nada de personas tóxicas a tu alrededor, ni como amigas, ni como enemigas! Si el problema de la otra persona siempre es el más importante, si solo te llama para contar que esta mal, si no le importa la cantidad de soluciones que intentes aportar porque ninguna le vale, si se empeña en hacer ver que el mundo conspira contra ella y que ella es una heroína... Acabará agotándote, física y mentalmente. Huye de las personas victimistas, son vampiras energéticas.

Está claro que las relaciones sociales favorecen la salud. Lo dicen tanto los expertos como todas aquellas personas que, por alguna razón, han vivido en su vida una etapa de aislamiento o soledad (a veces deseada, a veces no). "Cuando uno está solo, las hormonas asociadas con el estrés como el cortisol están más activas y pueden desencadenar una depresión", según se explica en las conclusiones de un estudio de la Universidad de Chicago que revela que la soledad da lugar a pensamientos negativos.

6. Di la verdad

No hay nada más agotador y que consuma más energía que mentir y después tener que acordarte de la mentira que has dicho para así elaborar teorías para que no te pillen. Según el psicólogo Robert Feldman, que con su trabajo ha intentado dar respuesta a la pregunta: '¿Por qué mentimos?', algunas cuestiones que están detrás de la necesidad de mentir son evitar la confrontación o una verdad incómoda, sobresalir en el grupo, desprestigiar a los compañeros, dar una imagen mejor de uno mismo o hacer que una persona se sienta bien. Todas ellas tienen mucho que ver con el miedo, la falta de autoestima y el concepto equivocado del éxito. Unos sentimientos, por cierto, que te dejan exhausto.

7. Perdona, olvida y no contemples la venganza

Las personas felices son las que deciden vivir sin resentimientos. A todos nos han herido alguna vez, pero es sanador olvidar y perdonar. De ti depende que el pasado no te afecte más de la cuenta. Para mirar al futuro con buen ánimo, hay que sentirse reconfortado con el pasado y nunca contemplar la venganza, pues ese deseo podría mantenernos vinculados a un suceso o a una persona que, duela o no, debemos sacar de nuestra vida cuanto antes.


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