mujerHoy

vivir

¿Quién te ha robado la vitamina D?

Mil millones de personas en el mundo sufren carencia de este nutriente fundamental para la salud. Y los filtros solares y el sedentarismo tienen mucho que ver.

Una chica en la oficina.
Una chica en la oficina. adobe stock

Vivimos alejadas del sol y cuando nos exponemos a él lo hacemos bien embadurnadas de cremas con altos factores de protección solar (FPS), para ponernos morenas "sin riesgos". "Pero si los filtros solares reducen el riesgo de quemaduras y de cáncer, también bloquean la capacidad del organismo para producir vitamina D", aclara Kim Pfotenhauer, profesora en la Touro University de California y coautora de un reciente estudio publicado en The Journal of the American Osteopathic Association. La mayoría de la gente ignora que una crema con apenas un FPS de 15 impide la producción del 95% de la llamada "vitamina del sol" y que hay niveles saludables de exposición sin protección que aseguran la vitamina D que el cuerpo necesita para funcionar debidamente.

Según el citado estudio, mil millones de personas en el mundo podrían tener niveles insuficientes de esta vitamina por utilizar productos con filtro solar o por enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, la enfermedad renal y otras (como la celiaquía o la enfermedad de Crohn), que conllevan mala absorción de nutrientes y reducen la capacidad para metabolizar la vitamina D a partir de pescados azules, huevos, leches enriquecidas y alimentos con vitamina D.

Pero existen otras variables que se añaden al riesgo de no poder metabolizar esta vitamina. Estas son las principales:

Unión de factores:

  • La pigmentación de la piel: cuanto más oscura es, menos vitamina D sintetiza con la misma exposición al sol.
  • La latitud del lugar en el que vivimos: por ejemplo, en el sur de Europa hay más horas de sol al año que en el Báltico.
  • La estación del año, puesto que las horas y los ángulos del sol varían de una a otra.
  • La cantidad de piel expuesta al sol.
  • La edad: a los 70 años se necesita tomar tres veces más sol que durante la niñez para que nuestro organismo sintetice la misma cantidad de vitamina D.

"Lo que hay que difundir es que la vitamina D es en realidad una hormona y que, como tal, tiene un papel crucial en montones de funciones del organismo, incluidos el crecimiento y diferenciación celular, la función músculo-esquelética, el sistema nervioso, la función inmunitaria y el control de la inflamación. La prueba de su importancia es que tenemos receptores de vitamina D en prácticamente todas las células del organismo", puntualiza el dr. Esteban Jódar Gimeno, jefe de Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Quirón Madrid y profesor de Medicina de la Universidad Europea de Madrid.

Lo que debes saber sobre los filtros solares

  • El FPS indica el nivel de protección frente a los rayos UVB. Un FPS de 15 filtra alrededor del 95% de los rayos UVB, un FPS de 30 filtra un 97% y un FPS de 50 alrededor del 98%. Ningún producto elimina el 100% de rayos UVB.
  • Los expertos consideran que un SPF de 15 o 30 es suficiente.
  • Hay filtros solares de dos tipos: químicos y físicos. Los filtros químicos (como la oxibenzona o el retinil palmitato) absorben los rayos solares y penetran en la piel. Los filtros físicos (como el dióxido de titanio o el óxido de zinc) actúan como reflectantes. Ya hay estudios científicos que relacionan la oxibenzona con alteraciones hormonales y daños celulares y el retinil palmitato, con crecimiento de células malignas. El dióxido de titanio y el óxido de zinc se consideran seguros, pero forman tienen su propia lista de problemas. Por ejemplo, el zinc tiene un efecto devastador en las poblaciones de coral marino y el dióxido de titanio mata los nutrientes de los que se alimentan los peces.
  • El empleo frecuente de algunos productos solares puede estar detrás de ciertos casos de dermatitis alérgica, debido a los agentes activos que contienen, además de fragancias y sustancias como la lanolina.
  • Chequea las fechas de caducidad de los productos solares y mantenlos a la sombra. Aunque la mayoría siguen siendo eficaces durante dos o tres años, la exposición al sol y el calor acelera su deterioro.

Muchas de las enfermedades crónicas de la actualidad ocurren porque hemos alterado los hábitos con los que nuestros genes evolucionaron durante milenios y la falta de vida al aire libre y el sedentarismo son dos ejemplos claros. "De hecho, una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestra salud es recuperar el hábito ancestral de la actividad física al aire libre, que además de asegurarnos vitamina D disminuye el riesgo de obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, cánceres y hasta depresión", asegura el dr. Jódar.

La forma actual de tomar el sol (totalmente nueva en la evolución humana) ayuda también a entender la alta incidencia de cáncer de piel. "La costumbre de tomar el sol unos días al año, generalmente en verano, pensando que una crema con alto FPS nos está protegiendo, es muy peligrosa", explica Michael F. Holick, endocrinólogo de la Boston University y el experto que más ha estudiado el papel de la vitamina D en el mundo.

Debilidades y fracturas

  • La Endocrine Society considera insuficientes niveles de vitamina D de entre 21 y 30 ng/ml. Los inferiores a 20 ng/ml indican deficiencia. Los síntomas de este déficit incluyen debilidad muscular, dolores óseos y fracturas. Si notas esos síntomas, consulta al médico y pregunta por la suplementación con vitamina D3.

"Por un lado, los filtros solares no eliminan el riesgo de cáncer de piel. Por otro, si siempre nos exponemos al sol protegidos, nos privamos de la vitamina del sol y aumentamos el riesgo de déficit. No es un problema banal. Hay estudios que indican que unos buenos niveles de vitamina D mantienen el sistema inmunitario, reducen el riesgo de depresión y deterioro cognitivo, regulan los niveles de insulina, la función pulmonar y cardiovascular, y la expresión de genes implicados en el cáncer".

Nuevos filtros solares intentan poner fin al debate entre la necesidad de protegernos frente a la radiación y el déficit de vitamina D. El propio Holick ha sido pionero al lanzar un producto (Solar D, con un FPS de 30, aprobado por la FDA, la agencia norteamericana del medicamento), que permite producir suficiente vitamina y, a la vez, ofrece la protección necesaria. Con todo y con eso, sigue insistiendo en que "un paseo de entre 5 y 15 minutos al día, con los brazos y las piernas descubiertos y sin protección es suficiente para lograr vitamina D sin riesgo de cáncer". Pasados esos minutos, busca la sombra, aplícate buenos productos con filtro solar y cubre la piel.


Horóscopo