mujerHoy

vivir

¿Qué pasa en tu cuerpo cuando te saltas el desayuno?

Las personas que desayunan cada día tienen menores índices de enfermedad cardiovascular

Desyauno completo con proteínas.
Desyauno completo con proteínas. adobe stock

Muchos expertos se siguen preguntando si realmente el desayuno es la comida más importante del día, si realmente tiene tanto impacto sobre la ganancia de peso y la tentación de picar entre comidas. Muchos estudios han demostrado que la gente que suele tomar un desayuno potente tiene menos probabilidades de comer de más durante el resto del día, sin embrago otros trabajos más recientes no han encontrado ninguna diferencia de peso entre las personas que se saltaban el desayuno y aquellos que lo tomaban religiosamente. Por otra parte, saltarse las comidas e incluso hacer ayunos intermitentes se ha convertido en un modo cada vez más popular de bajar de peso.

Las personas que desayunan cada día tienen menores índices de enfermedad cardiovascular, y de colesterol, según asegura la Sociedad Americana del Corazón que reúne a los mejores cardiólogos del mundo. Pero también apunta que no hay evidencias suficientes para sugerir que las personas que no suelen tomar desayuno deban empezar a hacerlo por razones de salud. Por otra parte, otras investigaciones apuntan que ayunar durante varias horas por la noche, por ejemplo, cenar pronto y no volver a comer nada hasta el día siguiente es un modo eficaz para perder peso.

Ahora, otra investigación publicada en el Journal of Clinical Nutrition pone un poco de luz acerca de lo que realmente sucede en nuestro cuerpo cuando nos saltamos habitualmente el desayuno. Según sus hallazgos, la gente que no desayuna quema más calorías por día, pero el precio de este hábito es incrementar el peligro de inflamación. Los investigadores que firman el trabajo forman un equipo de investigación de la Universidad de Hohenheimen, en Alemania y después de estudiar los hábitos de 17 adultos observaron que aquellos que extendían su ayuno nocturno (después de cenar temprano) saltándose el desayuno quemaban más calorías en 24 horas que aquellos que respetaban los tres turnos diarios de comida.

No encontraron ninguna diferencia en sus niveles de glucosa, la secreción de insulina o su actividad física. Sin embargo, las concentraciones de glucosa, los marcadores de inflamación y la resistencia a la insulina fueron más altas los días que se saltaban el desayuno o la comida.

Además, los que se saltaban el desayuno oxidaban más grasas, lo que significa que el cuerpo saca más de las reservas de grasa y el metabolismo pierde flexibilidad y la habilidad de cambiar a quemar grasas o carbohidratos según lo requiera el organismo. Por eso aseguran que no es tan buena idea saltarse el desayuno porque la inflamación crónica afecta a la sensibilidad de la insulina y contribuye al desorden metabólico que potencialmente puede favorecer el desarrollo de obesidad y diabetes tipo 2.

Lo que apunta también el estudio es que si la prioridad es perder peso y quemar calorías se obtienen mejores resultados saltándose la cena que el desayuno. Una idea que se sustenta en otros estudios que aseguran que el metabolismo y el control del azúcar en sabré funciona mejor en la mañana que en la noche, por tanto lo ideal sería cenar lo antes posible. Y si hay que saltarse algo optar por la cena en lugar de por el desayuno.


Horóscopo