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Anorexia nerviosa: ¿la moda es culpable o cómplice?

En este trastorno influyen factores de origen psicológico, genético, bioquímico, ambiental y cultural.

Los trastornos alimenticios dependen de muchos factores.
Los trastornos alimenticios dependen de muchos factores. GTRES

Es cierto. Muchos modistos exigen, para los desfiles en los que muestran sus colecciones, maniquíes excesivamente delgadas. También es cierto que el aspecto físico de estas modelos influye, negativamente, en las mujeres (y, cada vez más, en los hombres) que buscan conseguir esos cuerpos extremadamente delgados por dos razones: porque los consideran imágenes de éxito y porque quieren vestir las ropas que ven en esos desfiles.

Sin embargo, la anorexia nerviosa -al contrario de lo que se suele decir habitualmente- no tiene que ver, al menos de forma única, con las fotografías que nos llegan desde las pasarelas de moda. Y es que, la razón primera de la aparición de la anorexia nerviosa es que la persona se ve gorda, cuando objetivamente no es así, e intenta lograr una drástica pérdida de peso. ¿Qué busca con ello? Según el doctor Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra y Director de Grupo Doctor Oliveros, lo que se busca, entre otras cosas, es «el modelo físico que nuestra sociedad considera la perfección: la delgadez del cuerpo. Para conseguirlo, la persona utiliza, principalmente, dos métodos. O bien, reduce, hasta niveles peligrosos, su ingesta de alimentos. O bien, se mata a hacer deporte en el gimnasio, en la piscina, corriendo por los parques».

¿Es algo de este siglo?

  • Pues no. Uno de los casos documentados más antiguos de Anorexia Nerviosa es el de Catharina Benincasa, más conocida como santa Catalina de Siena. Esta mujer, que vivió en el siglo XIV, murió a los 33 años a causa de las secuelas de su inanición. Catharina, además de sacrificios corporales (se flagelaba con una cadena, entre otras autolesiones que ella misma se provocaba, conducta presente en muchos casos de Anorexia Nerviosa), practicó el ascetismo alimentario (hoy rechazo a la comida, síntoma principal de la Anorexia Nerviosa).

Para la doctora Berta Pinilla, médico psiquiatra especializada en trastornos de la conducta alimentaria «la anorexia nerviosa es un trastorno alimentario grave -puede llegar a ser mortal en un 10% de los casos- basado en que la persona tiene alterada su imagen corporal y una relación poco sana con la comida. Estos hábitos y comportamientos están basados en factores de origen psicológico, genético, bioquímico, ambiental y cultural. Todo esto quiere decir, que estamos ante una patología en la que se combinan elementos socioculturales, de gran importancia causal, con otros biológicos, que son los que provocan la patología médica».

El modelo de físico que nos llega desde las pasarelas de moda puede influir para que, algunas personas, desarrollen una patología de anorexia nerviosa. Sin embargo, para que esta patología aparezca, es necesario que concurran, en mayor o en menor grado, todos o casi, los factores arriba mencionados. Son los llamados factores inespecíficos. El doctor Sergio Oliveros lo explica «serían aquellos que determinan la restricción voluntaria de ingesta de alimentos. O sea, que, sin malnutrición, nunca se dará la anorexia nerviosa».

Analizando las causas... Y las consecuencias

  • El papel de la bioquímica de nuestro cerebro. Numerosas investigaciones en los últimos años se han encaminado a tratar de determinar las potenciales causas -de naturaleza biológica, genética o química- responsables de los trastornos de alimentación como la anorexia nerviosa. Fruto de estos estudios se ha comprobado que, en algunas personas que sufren este tipo de trastornos, ciertas sustancias bioquímicas presentes en el cerebro, mediadoras de la sensación de hambre o de los procesos digestivos, presentan diferencias con respecto al resto de la población, que no sufre este tipo de trastornos.
  • Poca predisposición al tratamiento. Uno de los problemas que debe afrontar una terapia de recuperación, en casos de anorexia nerviosa, es que, a menudo, el paciente muestra poca conciencia de enfermedad y, en consecuencia, escasa predisposición a tratarse. Esto suele deberse a que las personas con anorexia nerviosa son, en la mayoría de los casos, incapaces de apreciar los estímulos gratificantes que pueden conseguir siguiendo el tratamiento. Para el doctor Sergio Oliveros “esto sucede porque el paciente está más preocupado por las consecuencias de comer más y ganar algo de peso que por la mejora de su propia salud. Clínicamente resulta probable que este comportamiento interfiera tanto con la motivación, como con la capacidad de aprender de la experiencia de la persona”
  • Ansiedad… en un grado exagerado. Así es como manifiestan las personas que padecen anorexia nerviosa su relación con la comida. En estos casos, además, hay una clara y estrecha relación entre ansiedad e insensibilidad a la recompensa. Dicha suma contribuye a la desregulación del apetito como un comportamiento anormal en la relación de la persona con la comida. En realidad, el elemento más crítico, en el tratamiento de las personas con ansiedad alimentaria, es abordar tanto el rechazo de los alimentos como la búsqueda de la emanación (adelgazamiento patológico). En opinión de la doctora Pinilla “los trastornos depresivos suelen ser una consecuencia lógica del desarrollo de la enfermedad, afectando no sólo al individuo, sino que se extiende con especial intensidad al resto de la familia".
  • Afectan al individuo y a su entorno. Las sensaciones de tristeza, aislamiento e inadecuación son comunes en el individuo. Sin embargo, en la familia es común observar sentimientos de culpabilidad ante el origen y desarrollo de este tipo de trastornos. Se sienten culpables por lo ocurrido. Por esta razón, puntualiza el doctor Sergio Oliveros, “la participación de la familia en el proceso terapéutico de tratamiento es importante, tanto para aumentar las posibilidades de éxito de éste como para prevenir posibles recaídas”.

Con todo, la suma de pronta detección, tratamiento profesional adecuado y el apoyo continuo de su familia y entorno social más cercano, permitirán al paciente aprender a relacionarse con la comida de un modo diferente y comprender que la comida no es ni su mejor amigo ni su peor enemigo. Sólo a partir de ese momento podrá empezar a avanzar hacia la verdadera recuperación, que se fundamenta en una relación fundamental: la relación sana con uno mismo y con la comida. . ¿Y qué culpa tiene el mundo de la moda en la aparición de un caso de anorexia nerviosa? Influye, pero siempre es uno mismo quien da el primer paso de dejar de alimentarse de un modo saludable. O sea, que es cómplice, pero no el principal acusado.


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