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Los "maridos" de Instagram

Son los soldados desconocidos de las redes sociales, héroes anónimos detrás de la febril actividad de mujeres para las que "actualizar" es una forma de vida. Ellos son los que hacen la foto. Pues en internet (¿dónde si no?) ya se les reivindica.

Fotolia

Madrid

La premisa de todo esto es simple: detrás de todo instagramer de discreto éxito hay un sacrificado marido. Y este enunciado no implica necesariamente el estado civil ni el género de los protagonistas. Un marido de Instagram -Instagram husband es el término anglosajón acuñado en internet- puede ser hombre o mujer pero su misión es la misma: tomar fotos (cubriendo todas las perspectivas y situaciones posibles) y evitar a toda costa que esas fotos revelen algún defecto de la persona objeto de las mismas, a quien llamaremos 'Instagram wife' (esposa de Instagram).

El marido de Instagram puede, o no, tener una relación con su 'objeto de adoración', su verdadero compromiso es con la imagen y los seguidores de su 'Instagram wife', la que, por su parte, se mostrará insaciable y exigente pidiendo inumerables repeticiones de la misma foto o instantáneas de los momentos más improbables. Además, es condición indispensable que dichas imágenes parezcan robadas, casuales, como si alguien se apropiara de un trozo de intimidad. Un marido de Instagram hace el trabajo sucio sin chistar, aunque su labor nunca se reconozca y se diluya entre el éxito y los likes de las redes sociales. De hecho, detrás de nuestras instagramers hay héroes anónimos de los que nunca conoceremos su identidad. Un minuto de silencio para ellos... y un seguro de vida, porque su profesión es de alto riesgo y requiere sangre fría y nervios de acero.

Para hacer justicia y poner las cosas en orden, el colectivo The Mistery Hour ha abierto el sitio Instagram husband, inspirándose en la historia de un chico llamado Kevin, marido de Instagram de pro, que un día se cayó desde un tejado intentando buscar el ángulo perfecto para una foto de su chica: era importante que no saliera con doble papada. Tras la caída hubo que llamar a una ambulancia. Durante el viaje al hospital, la chica no paró de tomar fotos de la desgracia de Kevin, ya que le parecía un momento "muy Instagram". En ese momento Kevin pronunció, como pudo, las palabras mágicas: "Tenemos que hablar".

¿Uso y abuso?

En medio del adolorido trayecto, Kevin lo había visto claro: habría tomado unas 250.000 fotos en menos de dos años. Como promedio, había hecho unas 10 repeticiones por foto. Por eso, el mismo día que Kevin descubrió que era un marido de Instagram decidió dejar de serlo y dejó una buena obra: una web donde pedir ayuda y donde hacer un test para identificar si, efectivamente, uno está siendo objeto de explotación por una novia(o) o una amiga(o) con adicción a Instagram. Según los creadores de la web, si le haces a alguien más fotos que las que te haces a ti mismo, ya estás en riesgo. Porque, digámoslo claro, no hay palo del selfie que supere en prestaciones a un marido de Instagram.

En un intento de rescatar a cuantos maridos de Instagram sea posible, la empresa Task Rabbit, conocida por haber creado apps para conseguir a una persona que te limpie la casa, hacerte la compra o arreglarte un grifo, ha abierto la app Instagram Husband durante la Fashion Week de Nueva York con un éxito más que discreto. El servicio del sujeto alquilado cubre varias contingencias. A saber: se le puede alquilar para las labores clásicas, es decir tomar fotos del interesado en todos los ángulos y circunstancias posibles y a cualquier hora del día. Pero también se le puede encargar otras labores, como cargar las bolsas sin que esto signifique, en ningún caso, desatender sus obligaciones como fotógrafo o simular ser novio o amiga de la contratante, si esta quiere salir acompañada en sus fotos.

Una redactora de la edición americana de Harpers Bazaar contrató un marido de Instagram durante la Fashion Week de Nueva York. Para ella, lo más duro de estar soltera no es tener que aparecer sin acompañante en una boda, sino carecer de una persona que le haga esas fotos "robadas", de naturaleza cándida y casual, para publicar en la red social. Así que aprovechando la ocasión la Fashion Week es el momento en que las redactoras de moda se producen al máximo (es decir, se visten como para una una producción de moda) para epatar a los fotógrafos de 'streetstyle' decidió contratar el servicio.

Para empezar, confiesa que cuando conoció al flamante marido de alquiler un fotógrafo especializado en bodas, bautizos y comuniones, hubo un primer momento incómodo en que ambos se preguntaron: "Bueno, ¿y ahora qué se supone que debemos hacer?". Pero inmediatamente se encontraron con un escaparate de Stella McCartney en una esquina donde también había una bomba de agua vintage pintada de verde botella. El encuadre era perfecto. Así que el fotógrafo tomó su primera foto "casual". Luego siguió con otra foto de ella misma hablando por teléfono que publicó bajo el hashtag #Superbusy (superocupada). Siempre había deseado tener esa foto de ella concentrada en su trabajo, simulando que no le interesaba nada que un fotógrafo la tuviera encuadrada en su lente. Luego siguieron varias imágenes de sus complementos y su look, luego otra con sus colegas y una última cogiendo un taxi en Madison Avenue, desafiando el tráfico de la hora punta.

El resultado del "experimento"

La redactora cobaya califica su experiencia como "buena" y "eficaz" para hacer crecer los seguidores y los likes en la red social, pero cree que podría ser molesta para un mortal común que no tenga ambición de convertirse en modelo o en un personaje del mundo de la moda. Sí, aunque parezca increíble, existen ese tipo de personas en el mundo.

Un marido de Instagram de alquiler durará lo que dure el contrato, luego se desvanecerá y habrá que volver a tirar del palo de selfie. Los que nos preocupan son esos hombres o mujere sometidos por la tiranía de la imagen... de otra. Mientras esperamos la revolución, solo una cosa le pedimos a la lectora de este reportaje: cada vez que vea una foto casual y bien encuadrada en Instagram piensa en el obrero humilde de la imagen que está detrás. Aunque no lo sepa, es un marido de Instagram. Y debe ser liberado.