mujerHoy

vivir

Si estás pensando en ser infiel, esto te interesa

La diferencia de infidelidad entre hombres y mujeres tiene que ver con la mayor presión social que controla el comportamiento sexual de las mujeres.

Una pareja, enfadada y con un corazón roto por la mitad.
Una pareja, enfadada y con un corazón roto por la mitad. gtres

La historia no ha sido precisamente permisiva con las mujeres en lo que al sexo se refiere: la tradición nos ordena callar nuestros deseos sexuales, nos prohíbe expresarnos y nos condena a la posición de compañeras siempre leales. Sin embargo, estas reglas no escritas han dejado de funcionar y las mujeres se han incorporado a una vivencia del sexo menos encorsetada y más susceptible de todo tipo de experiencias. Por ejemplo, la infidelidad.

La periodista suiza Michèle Binswanger ha investigado el comportamiento de las mujeres en el terreno sexual y en relación con la infidelidad en su libro 'Infidelidad: manual para mujeres'. Binswanger narra las experiencias de varias mujeres infieles, además de contextualizar sus relatos en datos estadísticos que derrumban lugares comunes que ya no hacen píen en la realidad. Por ejemplo, que los hombres son más infieles que las mujeres por naturaleza.

Algunos estudios afirman que entre un 70 y un 80% de los hombres serán infieles a sus parejas en algún momento de su vida, mientras que nosotras nos quedamos en un 30 o 40%. Binswanger explica que la diferencia no tiene nada que ver con la naturaleza, sino con la mayor presión social que controla el comportamiento sexual de las mujeres, más vigilado y condicionado para adecuarse a las reglas. Además, solemos tener menos ocasiones para la infidelidad si tenemos que ocuparnos de la casa y de los niños, además de trabajar. En otras palabras: si no tenemos tantos amantes como ellos, es porque no tenemos tanto tiempo libre y, además, solemos estar mucho más cansadas.

En los últimos 40 años, sin embargo, las mujeres hemos empezado a esperar mucho más de nuestras relaciones sexuales y, de alguna manera, nos hemos independizado del qué dirán y el qué pensarán. Este empoderamiento, unido a las nuevas tecnologías que tanto facilitan el ligue, están haciendo que nos pongamos al nivel de los hombres en cuestión de infidelidad. En este nuevo contexto, sin embargo, sí es posible ver diferencias entre hombres y mujeres infieles.

Los psicólogos afirman que mientras a las mujeres lo que más les molesta es la infidelidad emocional, a ellos les sienta fatal la física. Y esta distinción puede explicar porque somos infieles de distinta manera. Según explica Binswanger, los hombres observan la infidelidad como una cuestión de oportunidad: si las circunstancias son adecuadas y las posibilidades de que les cojan mínimas, lo más probable es que sean infieles. Las mujeres, sin embargo, cuentan con más oportunidades para ser infieles, por lo que se deciden en razón de otro tipo de motivaciones.

Nosotras damos un paso adelante hacia la infidelidad cuando sentimos que nuestra pareja no nos desea, no nos escucha o simplemente ya no somos felices o estamos frustradas, ya sea con la relación o con la vida en general. En el análisis de la periodista suiza, buscamos un poco de excitación que nos saque del mal momento incluso de manera inconsciente. De hecho, muchas veces ni consideramos el peligro de ser cazadas: no calculamos la oportunidad.

Moraleja: si vas a dejarte llevar por una situación que te emociona y te excita, échale un poco de frialdad y haz un buen cálculo de riesgos para que no te cacen. Según Binswanger, a veces estas relaciones esporádicas y pasionales no solo pueden ayudar a reconectar con los propios deseos y necesidades, sino que pueden poner sobre aviso a tu pareja para que se ponga manos a la obra para evitar una crisis mayor que una pequeña infidelidad.


Horóscopo