Corazón

Errol Flynn, todos los vicios en uno

Errol Flynn, todos los vicios en uno

Este vividor supo combinar como nadie todas las debilidades humanas. A los 50 años, ya tenía el hígado como una pasa, a pesar de que lo había intentado conservar en alcohol. Fue una consecuencia lógica de la fiesta permanente que era su vida, donde las mujeres y las drogas eran las otras protagonistas. Todo a la vez, porque se emborrachaba mientras seducía y se inyectaba cocaína en el pene para no desfallecer. Su descontrol privado se hizo público cuando en 1942 fue detenido y llevado a juicio por la presunta violación de dos menores. La notoriedad del artista y los intereses de Hollywood pesaron sobre el tribunal, que lo declaró inocente, aunque había quedado patente que las dos jóvenes participaron de una de sus orgías. Foto: Gtres.