Natalie Portman se sincera en una revista en las páginas del 'Daily Mail' en las que explica su particular 'infierno' rodando la angustiosa 'Cisne Negro'.

La actriz revela que, durante el rodaje, apenas probó bocado para estar en la piel de la bailarina Nina.

"Apenas comía. Fueron 16 horas de trabajo al día. Casi fue una actuación del método sin pretenderlo. Me sorprende como hay gente que puede hacer esta clase de papel cuando tienen una familia".

La actriz no se plantea entrar en la carrera para los Oscar, pero sabe que está ahí, entre las elegidas... Y su papel tiene todos los condicionantes para alzarse con la estatuilla:

"Fue más difícil que cualquier cosa que haya experimentado antes. Me gusta ir a casa y ser yo misma, pero con este papel no tuve esa oportunidad. No me abandonaba".