De luto riguroso, y con el gesto compungido, la Princesa de Asturias acudía junto a Don Felipe a la sesión inaugural del VII Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo en París. La fecha coincide con el cumpleaños de Doña Letizia, que por la mañana celebraba su 39º aniversario llevando a la Infanta Leonor al colegio, en una tierna estampa familiar.

Para asistir al Congreso, la Princesa ha elegido un sobrio estilismo en el que el negro ha sido el protagonista absoluto, pintando un conjunto de chaqueta y pantalón con blazer jaspeada y camisa de seda con estampado en gris humo y blanco.

Los Príncipes, con la lucha antiterrorista


En unas duras declaraciones durante el discurso de apertura, el Príncipe Felipe aseguró que "no nos cansaremos de repetirlo: nada justifica, ni puede justificar, la barbarie terrorista. Ni unas ideas, ni un proyecto político, ni unas creencias, ni la apelación a diferencias étnicas o culturales. Nadie está legitimado para arrogarse el derecho a privar de la vida a ningún ser humano, ni para atentar contra su integridad física o moral, ni contra su libertad. Los terroristas asesinan, lesionan, secuestran y amenazan, pretendiendo alcanzar sus fines o imponer sus ideas de forma absolutamente inaceptable. Como expresión de totalitarismo, odio, cobardía e intolerancia, el terrorismo merece nuestra repulsa y condena más firmes".

En este acto, que inauguró por primera vez Don Felipe en el año 2004, los Príncipes de Asturias han estado acompañados de un nutrido grupo de autoridades políticas de todo el mundo, así como por más de 300 afectados por el terrorismo, provenientes de 35 países diferentes.