Segundo año consecutivo que Pronovias ficha a la espectacular Karolina Kurokova y segundo año que la impresionante modelo se come la pasarela. Y eso que el 'casting' era insuperable porque los Palatchi, dueños y señores de la firma, no dan puntada sin hilo. Pero suele pasar que cuando paseas a una grande, el resto corre el riesgo de menguar más de lo debido. Que se lo digan a Irina Shayk, reclamo permanente por ser la novia de Cristiano Ronaldo, pero una sosainas ese día al lado de la Kurkova. Bellezón, pero con un punto lacio e incluso carita de tener ganas de vomitar. Al final, cerró el desfile al lado de Karolina, que no pudo evitar mirarla con sorpresa por la evidente falta de empeño de la rusa. Le faltó darle una colleja para que, al menos, Irina hiciera una mueca.

Como vaca sin cencerro
En cualquier caso, y como siempre, la puesta en escena fue espectacular y la convocatoria, de esas que marean ante tanto rostro conocido. Desconcertante, pero genial, fue ver al actor Luis Tosar en el 'front row'. Inimaginable, de hecho. Por eso se entiende que mientras su novia,'la vice' de la Academia de Cine, Marta Etura, no perdía detalle de los modelitos, el pobre mirara para arriba y coreara los temas porque los vestidos le daban más bien igual. Pero lo más divertido –suele pasar– fue la cena. Es ahí cuando todo se ve.

Recato y simpatía a la par
Por ejemplo, que Tamara Falcó estaba para pocas fiestas y se fue a dormir la primera. Será porque está a dieta –le luce una barbaridad– y prefirió no pecar. Ana Boyer, su hermana, se quedó un rato más, pero sin hablar. A la pregunta de qué había pasado con su exnovio Diego Osorio, puso cara de espanto y le faltó tiempo para echar a correr. Ay, bendita –y escasa– naturalidad. Igualita que Amelia Bono, que no puede ser más normal. Tanto, tanto, que cogió una cámara prestada y le hizo una foto a su marido, Manuel Martos, junto a los jugadores del Barça Gerard Piqué y Carles Puyol. Y eso que Martos es del Real Madrid, pero al hombre le hacía ilusión. A los futbolistas, no tanto. Hasta el moño terminaron de que le gente les pidiera una foto. Eso les pasa por aparecer por sorpresa en una fiesta en la que la mayoría de los presentes no los esperaban.

La que sí lo sabía, lógicamente, era Malena Costa, flamante novia de Puyol. Pero, absorbida por el espíritu del 'no a la prensa social' propio del ambiente futbolero, se negó a posar con ellos. Que sola, sí, pero con su novio, no. Ella sabrá. Por suerte, por allí andaba también Ana Rodríguez, madre de Amelia Bono y exmujer del presidente del Congreso, José Bono. Conociéndola se entiende la simpatía y naturalidad de su hija mayor. Y la belleza, también. Ana estaba guapísima. Y mucho más sonriente que en ocasiones anteriores. Normal. Las separaciones son difíciles, pero el tiempo obra maravillas en el ánimo y, a pesar de lo durísimo del asunto, ya se encuentra mucho mejor. Un gustazo compartir noche con ella.

Autora Teresa Barrios

Redactora jefe de Hoy Corazón.

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Teresa Barrios

La redactora jefe de Hoy Corazón se adentra en el increíble mundo de las fiestas de los famosos. Con su 'Carné de baile' por delante, Teresa Barrios tiene licencia para contarte todo lo que suceda en los 'saraos' de nuestras 'celebrities' patrias. ¿Te lo vas a perder?