El Pazo de Anceis será el lugar donde Marta Ortega y Sergio Álvarez se casen el próximo 18 de febrero. El lugar elegido por la hija de Amancio Ortega para su boda es, sin duda, el escenario ideal. Situado en el municipio de Cambre, a escasos kilómetros de La Coruña, es una finca privada a la que es imposible acceder. La intimidad de los invitados está asegurada.


A pesar de ser uno de los hombres más ricos del mundo, Amancio Ortega ha conseguido pasar desapercibido. O al menos que poco o nada se sepa de su vida privada...

Algo que parece haberle inculcado a su hija, Marta Ortega. La guapa amazona se casará el próximo 18 de febrero con su novio, el también jinete Sergio Álvarez.

Así, Marta ha decidido escoger el Pazo de Anceis, perteneciente a su padre Amancio, para la ceremonia. Por su ubicación es ideal para preservar la intimidad. Y, por si fuera poco, la familia ha decidido instalar una gigantesca carpa para los invitados que se den cita este sábado.

Y es que el Pazo de Anceis es una propiedad espectacular, oculta entre arboledas y muy cerca del río Mero. Está situado en la parroquia de Anceis, en el municipio de Cambre, muy cerca de La Coruña... Cerca, pero muy lejos de ojos indiscretos.


UN PAZO DE LUJO

La seña de identidad del pazo es su casa señorial
, de estilo barroco, construida en el siglo XVII. Fue mandada edificar por sus entonces propietarios, los Condes de Torre Penela. Una construcción que ha permanecido desde entonces en perfecto estado de conservación.

Actualmente, su fachada está cubierta de una espesa enredadera verde que le da un aspecto muy rústico y campestre. Sin duda, un detalle que no pasará desapercibido a los más de 300 invitados que se esperan en la boda de Marta y Sergio.

Según la página Turgalicia.es, el pazo "tiene delante una amplia zona de arbolado, estatuas, fuente, etc. En la parte posterior está un parque, atravesado por un paseo de arces".

Espacio más que suficiente para todos los invitados de postín que se esperan para una de las bodas de este año 2012, la de Marta Ortega y Sergio Álvarez.