Charlene conoció a Gerald Gallego en 1977 en Sacramento. Él tenía 32 años, pero ya se había casado seis veces y había pasado varias temporadas en prisión. Era como una maldición familiar. Su padre había sido el primer hombre ejecutado en la cámara de gas en Mississippi y él no pudo escapar a su destino. Cuando cumplió los 13 años, violó a una niña de seis.

No era lo que se dice un buen partido. Pero a ella, que contaba 24 primaveras, no le importó. Es más, se puso totalmente de su parte. Y ambos se convirtieron en una pareja de sádicos y asesinos. Un año después de haberse conocido, los Gallego cometieron sus primeros crímenes. Celebraron su aniversario de la forma más cruel y sanguinaria: violaron y asesinaron a golpes a dos chicas de 16 y 17 años y las enterraron en un descampado.

En los dos años siguientes, mataron a seis personas más. Pero en el último crimen dejaron varias pistas. Un conocido de las víctimas anotó la matrícula de su coche y, así, la policía llegó hasta ellos. Charlene declaró que su marido la utilizaba como reclamo para que las chicas se subieran al coche. Luego daba rienda suelta a su depravado instinto sexual. “Él hacía lo suyo con las chicas, mientras yo esperaba y miraba hasta que quedaba satisfecho. Luego las mataba”. Fue lo que contó ante el tribunal. Le cayeron 16 años y ocho meses, y no volvió a saberse nada de ella. Gerald fue condenado a muerte en 1982, pero no llegó a ser ejecutado. Murió de cáncer, 20 años después.

FICHA POLICIAL

Nombre:
Charlene y Gerald Gallego.
Lugar de los hechos: Sacramento, California (EE.UU.).
Año del crimen: 1978.
Delito: Ocho asesinatos.
Móvil: Satisfacer el pervertido deseo sexual de Gerald.
Modus operandi: Charlene atraía a las chicas al coche, él las violaba y las asesinaban a golpes.
Sentencia: Muerte para él; 16 años para ella.
Curiosidades: Ella dio a luz en la cárcel.