Colección muy trabajada de Hannibal Laguna, que ha cerrado su desfile con una colección de minivestidos vaporosos para segundas ceremonias o novias rompedoras. Para las que prefieren vestir de largo y les gustan los trajes de noche la oferta ha sido enorme, y las que buscan sentirse como en una nube también tienen dónde escoger. En tejidos, mucha garza pintada con nácar, mucho chantillí, y toques de brillo camuflados en segundas y terceras capas de tul o gasa de seda para dar un toque luminoso.

Laguna
dio el toqué más rompedor a la pasarela Gaudí Novias, que hasta ahora ha predominado la sobriedad, la sencillez y la riqueza en los tejidos y los detalles, apostando por los volantes, los brillos y los volúmenes; Ha titulado su colección para el 2008 bajo el nombre ’The White song’, y destiló fastuosidad con unos vestidos con cola, lazos, y con cierta inspiración en los trajes de tonadillera en el corte de las formas.

Las plumas, los brillos, los volantes y el tul impregnaban las piezas nupciales de Laguna dando así una mirada más atrevida y menos convencional de la novia. Los escotes eran el denominador común en casi todos los vestidos, en sus distintas versiones: de bañera, en forma de corazón, con finísimas tiras o de palabra de honor que dejaban al descubierto brazos, espalda y hombros. Las modelos, entre las que se encontraban Marina Pérez y Arantxa Santamaría, quien cerró el desfile, mostraban detalles de orfebrería en plata, cobre y piedras semipreciosas que destilaban luminosidad a cada paso que daban. 

Laguna también apostó por los vestidos de novia por encima de la rodilla, que se han dejado entrever en la pasarela de la Bridal Week, y además al final del desfile las modelos salieron a saludar con mini vestidos baby doll con volantes.