Cada vez oimos hablar mas de la depresión, el estrés o las dolencias psicológicas y emocionales de los niños.Ahora, con la vuelta de las vacaciones que tan mal nos suele sentar a los mayores, en muchos círculos se habla de efectos semejantes en nuestros hijos.

Antes,cuando nosotros éramos niños, no se oían estas cosas,es cierto, pero tampoco se citaban muchas dolencias modernas que hoy son plenamente consideradas y admitidas

El psicólogo Antonio de Dios, psicólogo del USP Hospital de Marbella, nos aconseja qué tenemos que hacer los últimos días de las vacaciones para tener una satisfactoria "vuelta al trabajo" y nos informa que la mal llamada "depresión postvacacional" pueden sufrirla tanto los adultos como los niños.

Según el especialista, "no se trata de una enfermedad ni de un trastorno, es simplemente el precio que pagamos por el proceso que realiza nuestro organismo para volver a adaptarse a su ritmo de vida habitual".

Durante las vacaciones, los horarios, la alimentación,el ejercicio físico y las actividades que hacemos durante el año cambian radicalmente en pocos días, por lo que "las sensaciones desagradables que sentimos a la vuelta son normales; nuestro cuerpo está reajustándose y aunque es a menudo molesto, si lo respetamos, nos cuidamos y lo permitimos, pasará pronto".

Los niños pueden reaccionar ante el estrés de manera diferente a los adultos y pueden mostrar tendencia a la irritabilidad, llamar demasiado la atención, mostrarse agresivos y/o distantes.

La pauta para evitar que los pequeños sufran estrés postvacacional es la prevención, por lo que es importante que estos días previos al fin de las vacaciones, se evite que los pequeños tengan que adaptarse a grandes cambios y la misión de los padres será transmitir la suficiente seguridad para que el niño pueda afrontar estos cambios más rápido y con más éxito.

"Es importante también cuidar nuestro lenguaje; en muchas ocasiones los niños reaccionan por cómo nos ven a nosotros; si observan que la vuelta de vacaciones no es algo horrible sino una oportunidad de volver a disfrutar de lo bonito de la temporada invernal, ellos tenderán a imitar nuestra actitud y será más fácil la vuelta.

Los comentarios negativos sobre el fin de las vacaciones o la vuelta al trabajo pueden ser interpretados por ellos como un peligro que les generará más inseguridad y estrés", explica Antonio de Dios.


En los adultos, el estrés postvacacional genera cansancio, ansiedad, irritabilidad, astenia, tristeza, pérdida de concentración, de apetito y de la libido.

- DECÁLOGO PARA EVITAR O SUPERAR EL ESTRÉS POSTVACACIONAL


En total, un 46 por ciento de los trabajadores españoles, casi la mitad de la población activa, asegura sentirse deprimido tras las vacaciones y siete de cada diez reconocen tener dificultades para adaptarse a la rutina laboral, según una encuesta publicada por la empresa de trabajo temporal Alta Gestión .

Entre las razones que aducen para sentirse así de mal se encuentran la rutina diaria, la obligación de ajustarse a un horario, la pérdida de tiempo en transporte y/o tener que
relacionarse con el jefe y los compañeros