"Estoy presa, pero, ¿por qué? Por haber movido mis manos. Pero si yo no sabía lo que estaba pasando. Todo estaba oscuro”. Giuliana Llamoja Higares, una joven de 18 años, estudiante de Derecho –número uno de su clase–, aficionada al baile, prometedora poeta e hija de un juez de Lima, clavó el cuchillo de cocina hasta 65 veces en el cuerpo de su madre, de 47 años. La víctima murió desangrada. Madre e hija habían tenido una agria discusión, una de tantas, en su casa de San Juan de Miraflores.

Antes de los hechos, había intentado envenenarla con una bebida mezclada con raticida, pero la madre lo descubrió. Después se tomó su tiempo y se dio un baño. Así, envuelta en la toalla, se la encontró su hermano Luis. Dio unos pasos más y descubrió el rastro de sangre y a la madre muerta. Giuliana compuso rápidamente una explicación: “Estuve discutiendo con mamá y se suicidó”.

Pero la adolescente no tardó en confesar. Lo hizo cuando se presentó el fiscal para ordenar el levantamiento del cadáver. “Estaba cansada de que ella fuera un escollo en mi vida”, fueron sus palabras. No obstante, alegó que su madre la había atacado primero. ¿A qué se debía entonces la violencia de 65 puñaladas? Llamoja no fue condenada por parricidio, sino por asesinato por emoción violenta, al producirse éste en el marco de una pelea. Actualmente cumple condena en el penal de mujeres de Chorrillas. No saldrá hasta 2017.

FICHA POLICIAL 

Nombre: Giuliana Llamoja.
Lugar de los hechos: Lima (Perú).
Año del crimen: 2005.
Delito: Asesinato por emoción violenta.
Móvil: Odio.
Modus operandi: Asestó a su víctima 65 puñaladas con un cuchillo de cocina.
Sentencia: 20 años de prisión, reducidos a 12 por no tener antecedentes y por su edad (18 años).
Curiosidades: Hija de un juez y estudiante de Derecho, se convierte en la protagonista de un crimen, un juicio y una estancia en prisión.