Estábamos sentados en el sofá y, de pronto, Daniel se puso de pie. Golpeó con el martillo a Frank. Mi cuchillo brillaba y escuché una voz que decía: “Apuñálale en el corazón”. Se lo clavé. Vi una luz a su alrededor. Era su alma, que había salido del cuerpo. En ese momento, recitamos una letanía satánica”. Manuela Ruda, una joven alemana de 23 años, y su marido, Daniel, asesinaron así a su amigo Frank Hackert. Él le golpeó con un martillo. Ella le asestó 66 puñaladas. Tal y como les había dictado Satán.

Después grabaron un pentagrama invertido, el símbolo del diablo, en el pecho de la víctima, recogieron su sangre y se la bebieron. Para terminar, hicieron el amor dentro del ataúd que Manuela utilizaba para dormir. Mientras esto sucedía en el siniestro apartamento de la pareja, su madre había recibido una carta en la que su hija le hacía una confesión: “No soy de este mundo. Debo liberar mi alma de la carne mortal”. Temiendo lo peor, la mujer acudió a la policía.

En el piso, la escena era dantesca. Cuchillos y machetes en las paredes, imitaciones de cráneos humanos por todas partes, objetos para el culto satánico y una lista de 15 posibles víctimas. Se buscó a los asesinos por todo el país y aparecieron, finalmente, en la ciudad de Jena. Durante el juicio, negaron cualquier responsabilidad: “No fue un asesinato, sino una ejecución. Satán nos lo ordenó. No podríamos ir al infierno a menos que lo hiciéramos”. Donde sí fueron es a la cárcel. Pasarán entre rejas 13 años (Manuela) y 15 (Daniel), con tratamiento psiquiátrico incluido.

FICHA POLICIAL

Nombre: Manuela y Daniel Ruda.
Lugar de los hechos: Witten (Alemania).
Año del crimen: 2001.
Delito: Homicidio.
Móvil: Actuaban bajo las órdenes del demonio.
Modus operandi: Daniel golpeó con un martillo a su víctima mientras Manuela se ensañaba con él, asestándole 66 puñaladas.
Sentencia: 13 años para Manuela y 15 para Daniel.
Curiosidades: Los asesinos se habían casado el 6 del sexto mes (junio) y mataron el 6 de julio.