El miedo se había instalado en la vida de María Rosa M. A. Un miedo extraño: a salir a la calle, a ir a trabajar, a comprar... Había pensado varias veces en quitarse del medio. Por ejemplo, el día de su 35 cumpleaños. “Aquella mañana venía a mi cabeza la idea de la muerte, pero no era algo que yo buscara. Yo sólo pensaba: “¿Cómo me voy a morir? Tengo dos hijos a mi cargo”. Se encontraba en un callejón que no tenía salida. Lo único que podía hacer era irse y llevarse con ella también a los pequeños. También lo contó en el juicio: “En un principio pensé en cortarme las venas. Luego me vestí y pensé que iríamos a algún puente, que nos abrazaríamos los tres y nos arrojaríamos, pero fui incapaz de salir a la calle. Si nos hubiésemos marchado, no hubiese pasado nada de esto”.

Lo que pasó fue que María Rosa ahogó a sus dos niños, de ocho meses y dos años, en la bañera de su domicilio, en el distrito barcelonés de Nou Barris. “Abrí el grifo de la bañera, yo estaba en el comedor con el mayor. Primero fue el pequeño. Los ahogué y los dejé en la bañera. Lo hice con precisión y coraje, no sé de dónde me salió”. Después, acudió a casa de sus padres y, seguidamente, se arrojó al vacío (“intentando caer de cabeza”), pero no se mató, aunque quedó gravemente herida. Llamó entonces a la policía y lo confesó todo. Quería exculpar al padre.

FICHA POLICIAL

Nombre: María Rosa M.A.
Lugar de los hechos: Barcelona.
Año del crimen: 2005.
Delito: Asesinato con el agravante de parentesco.
Móvil: Morirse juntos. Si ella se suicidaba, los niños tenían que acompañarla.
Modus operandi: Les ahogó en la bañera.
Sentencia: El fiscal pidió 36 años de prisión.
Curiosidades: Su pareja nunca supo que padecía depresión y que había pensado, en reiteradas ocasiones, en el suicidio.