La representante de Estados Unidos en Miss Universo 2007, Rachel Smith, abucheada el domingo durante el desfile de trajes típicos, restó hoy importancia a ese incidente y afirmó que se debió a “algo más grande que ella”. “Ya fuera por política o porque tuviera que ver con alguna competición deportiva, lo entiendo. Es triste que sucediera pero creo que lo supe llevar bien”, dijo Smith a Efe en una entrevista.

La bella estadounidense, ataviada con un traje y una guitarra al estilo del "Rey del Rock", su fallecido compatriota Elvis Presley, no mostró signo alguno de contrariedad cuando el público comenzó a silbarle y abuchearle mientras ella desfilaba por la pasarela montada en el Ángel de la Independencia de la capital mexicana.

"Lo mejor que pude hacer es comportarme como una dama, mostrar mi orgullo y mi feminidad, y representar a mi país al máximo de mi capacidad", explicó. Smith resaltó después que el concurso de Miss Universo no tiene nada que ver con la política.

"No estoy aquí para ser la próxima secretaria de Estado de mi país", dijo. La miss destacó que siempre ha tenido una opinión favorable sobre los mexicanos, un pueblo que siempre la ha recibido muy bien y con el que EEUU comparte una frontera de más de 3.200 kilómetros.

Por ella cruzan cada año cerca de medio millón de personas en busca de mejores condiciones de vida en EEUU, un flujo que las autoridades de Washington pretenden frenar con la construcción de muros fronterizos. "He viajado cinco veces a México de vacaciones con mi familia, me encanta Ciudad de México y Cancún es maravilloso", expresó Smith.

Para la final del certamen Miss Universo, prevista para este lunes 28 en el Auditorio Nacional mexicano, la representante estadounidense afirmó que se empleará al máximo para conseguir que la corona repose en su cabeza.