Las condiciones económicas han disparado el número de autónomos, personas que, a la dificultad de su actividad, deben sumar la necesidad de buscar un despacho, llevar los papeles, contratar servicios... Esta situación afecta especialmente a los profesionales liberales, como arquitectos, creativos o programadores. Te contamos lo que debes tener en cuenta si decides establecerte profesionalmente por tu cuenta.

Pasos legales

Alta en autónomos. Lo primero es ir a Hacienda y darse de alta en Actividades Económicas (modelo 036 o 037). Después, acude a la Tesorería de la Seguridad Social y hazlo en Autónomos. La cuota mínima es de 249,18 € mensuales y se paga a finales de mes. Los recibos de autónomos (y también los de los impuestos, que mencionamos más abajo) se suelen domiciliar. Si tienes dudas, puedes recurrir al portal de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (www.autonomos-ata.com) y afiliarte, solventar dudas o estar informado de las últimas noticias que te afecten.

Qué impuestos hay que pagar. Los impuestos que exige Hacienda van en función de la actividad que desarrollas, ya que algunas se encuentran exentas de IVA, como la medicina, los seguros o el periodismo. Por regla general, cada trimestre se presenta en Hacienda la liquidación del IVA modelo 303 y el modelo 130 de pagos fraccionados de IRPF, un pago a cuenta de la renta del titular. Si, además, tienes personal contratado o cuentas con otros profesionales, tienes que pagar las retenciones de IRPF en el modelo 110. Y si has alquilado un local o una oficina para desarrollar tu actividad, cada trimestre debes presentar en Hacienda el modelo 115, con el 18% del importe de alquiler total.

¿Necesito un asesor? Depende de varios factores, como el tipo y volumen de la actividad. Hay personas que gestionan su negocio y contratan de forma puntual a un asesor para presentar el IVA trimestral o hacer la declaración de la renta anual. La mayoría suele contar con uno todo el año. Su precio varía, pero suele estar en torno a los 60 € mensuales.

Preguntas frecuentes

¿Qué facturas desgravan? Según establece la norma: “Se podrán desgravar aquellas facturas en las que el empresario ha incurrido con el fin de obtener unos ingresos”. Ricardo Muñoz, de Inversiones Asset, argumenta que “la gente quiere reducir el rendimiento neto con el fin de pagar menos impuestos; para conseguirlo “inflan” los gastos, lo que suele acarrear sorpresas desagradables a la hora de pasar una revisión con la Agencia Tributaria. Personalmente pienso que siempre tiene que haber una lógica en la relación entre ingresos y gastos. Es decir, que no puedes presentar una factura mensual de gasolina por importe de 1.000 € y facturar 1.200 € en ese periodo”.

¿Me puedo dar de baja durante los meses de verano? Aunque parezca mentira, sí, siempre que no tengas actividad durante ese periodo. No es lo habitual. Por una parte, este procedimiento implica mucho papeleo (darse de baja en julio y proceder de nuevo al alta en septiembre). Y, por otra, cada vez hay menos gente que permanezca tanto tiempo seguido sin trabajar.

¿Leasing o renting? Son herramientas distintas. El leasing es una manera de financiar la compra de un bien. Se paga en mensualidades durante cuatro o cinco años y la última sirve para adquirirlo. En ese período, los gastos financieros son deducibles. El renting implica que el bien se alquila, con una cuota mensual, durante cuatro o cinco años años. Al terminar, lo lógico es hacer otro renting. Aquí, la cuota es deducible como si fuera un alquiler más.

¿Dónde localizo las ayudas? Puedes investigar en las páginas web de ministerios, ayuntamientos y comunidades autónomas o recurrir a tu asesor. Pero también puedes contratar a un profesional. No suelen cobrar: se llevan un porcentaje de cada subvención que recibas. También existen empresas especializadas como www.einforma.com.

El despacho

En casa. Puedes destinar una parte de tu vivienda a despacho, siempre que al menos dispongas de 10 m2. Reservar una zona del salón o de otra estancia no es la más adecuada para dedicarte a tu negocio, ya que debe ser un espacio independiente. Piensa que, al trabajar en casa, la jornada laboral se adapta a tus condiciones de vida, lo que implica tener que concentrarse de noche, en fines de semana… Tu estancia de trabajo debe contar con luz natural y estar bien ventilada. En cuanto al mobiliario de oficina, no lo dudes: la silla, ergonómica y cómoda, es el elemento en el que más debes invertir.

Qué necesitas. Toma telefónica y conexión a internet (unos 60 €, aunque es gratis con algunas ofertas), si quieres un teléfono fijo. Si optas por el móvil, recurre al módem USB, que te regalan muchas compañías. Calcula una toma de corriente por aparato: ordenador, fotocopiadora, fax...

¿Y fiscalmente? Te puedes desgravar la hipoteca siempre que la vivienda o local se utilicen sólo para desarrollar tu trabajo. En este caso, también puedes desgravar los gastos de luz, agua, calefacción… Pero si es tu vivienda habitual, lo normal es que ya la desgraves en la renta por este concepto. En este caso, los gastos generales deben prorratearse en función del tanto por ciento del espacio total de la vivienda que uses para tu actividad. Por ejemplo, si tu vivienda mide 100 m2 y tu despacho, unos 20 m2, podrás deducirte un 20% de las facturas de agua, luz…

Decorarla sin esfuerzo. Si no tienes tiempo y sí metros cuadrados, no te preocupes hay firmas que te lo ponen fácil. La cadena Ikea, por ejemplo, ofrece la tarjeta Ikea Business, que incluye un asesoramiento personalizado, con servicio a distancia para gestionar tu compra, transporte, montaje… y otras muchas ventajas exclusivas, como acceso al servicio de transporte o herramientas muy útiles de planificación del espacio.

Para los más selectos. Las posibilidades son infinitas. La firma Esfera del arte (www.esferadelarte.com) pone a tu alcance, a partir de 40 €, una obra de un artista de renombre. Además, este gasto es deducible. Esta misma empresa también te ofrece la posibilidad de cambiar este cuadro por otro, o de adquirirla con importantes descuentos.

Ten en cuenta que...

• La compra del ordenador es algo personal
. Si se trata de un portátil, hazte con un monitor de más pulgadas para trabajar cómodamente. Si necesitas adquirir o renovar tu equipo, recurre a productos que dan algunos bancos, como Tu informática 0% del Banco Santander Central Hispano. ¿Y el teléfono? Lo normal es tener tanto fijo como móvil, pero internet móvil con módem USB te posibilita tener ADSL en cualquier lugar y sin necesidad de teléfono fijo.

OTRAS OPCIONES

Si tu vivienda no tiene suficientes metros, puedes alquilar una oficina o recurrir a un centro de negocio. Todos los casos se pueden desgravar fiscalmente.

1. Oficina en alquiler. El precio varía según la zona donde se encuentre. Algunos alquileres incluyen la comunidad y otros no. Debes sumarle la calefacción, el aire acondicionado, el teléfono, la luz y el agua. Puedes encontrarlas desde 200 €/mes, según los metros.

2. Centros de negocio. Se trata de despachos equipados con zona de recepción, atención telefónica, internet, impresora, fax, cierto número de horas para usar la sala de reuniones, mobiliario, consumo de agua y luz, comunidad… Su precio ronda los 400 €/m2. Dónde: el centro de negocios Melior (www.melior.es) tiene despachos en Madrid, Zaragoza, Valencia, Málaga o Ciudad Real y Ágora (www.agoramagna.com), en Vigo.

3. Media jornada y oficina compartida. Si quieres abaratar costes, alquila un despacho media jornada, que incluye unas 80 horas al mes con todos los servicios. También existe la oficina compartida, donde tienes las mismas ventajas, salvo un despacho privado. Los puedes encontrar desde 125 €/mes en www.offices.regus.es.

4. Coworking. Un concepto que va más allá de la oficina compartida, como Freeland (www.freelandstudio.com), un estudio que mira hacia arquitectos e ingenieros para crear una comunidad de profesionales afines, con la posibilidad de crear colaboraciones. Desde 100 €/mes.

5. Oficinas virtuales. Si no necesitas una oficina, pero sí el resto de servicios. Su precio es desde 70 €/mes. Sc Trade Center, telf.: 93 552 85 01; Lexington en Madrid, telf.: 902 181 249 y en todo el mundo en www.regus.es.