La conclusión de la Comisión Mixta del Congreso no fue aprobada por unanimidad: IU, el Grupo Mixto y ERC pidieron que se reconociera el trabajo sexual voluntario.

El colectivo Hetaira también reivindica la necesidad de regular la prostitución, siempre que sea independiente del tráfico de personas, para garantizar los derechos de las personas que la ejercen. “Para la policía –afirma Concha García, miembro de este colectivo–, todos los que vienen sin papeles son víctimas de tráfico. Pero no es lo mismo una red conectada con el tráfico de armas y las drogas que un grupo de familiares que reúne dinero para que alguien vaya a trabajar a otro país y saque a la familia adelante. Y, desde nuestro punto de vista, esto es lo que pasa en la mayoría de los casos”.

Hetaira considera que el gran problema está en las condiciones en que estas mujeres se ven obligadas a trabajar, debidas en parte a la persecución de las instituciones. “Al desplazarlas continuamente sólo se consigue dificultar la labor de las ONG, que no pueden trabajar de una forma continua con ellas, y disminuir la capacidad de negociación de estas mujeres. Yo creo que en el fondo no interesa encontrar una solución global”. Teniendo en cuenta que el 70% de los hombres españoles confiesa haber recurrido alguna vez a la prostitución, no es extraño. Pero Hetaira denuncia también la victimización de género de estas trabajadoras: “Todos los inmigrantes vienen aquí por necesidad, pero a las mujeres se las sitúa inmediatamente en una posición de menores de edad, de víctimas, que los hombres no sufren. Se las considera incapaces de decidir por sí mismas”.